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La Historia de la Ciencia: Kuhn y Lakatos

Breve resumen de las teorías del cambio científicos planteadas por T. Kuhn e I. Lakatos. Resumido a partir del libro Qué es esa cosa llamada ciencia, de Alan F. Chalmers (editorial Siglo XXI).

A partir de los años 60 y 70, la filosofía comienza a centrarse de un modo mucho más específico en la ciencia. Si bien hay temas alrededor de la ciencia que son anteriores (el problema de demarcación planteado por Popper puede ser un buen ejemplo) será a partir de los sesenta cuando la filosofía de la ciencia se constituya en una rama autónoma dentro de la filosofía, que se ha ido desarrollando después de un modo imparable, constituyéndose en uno de sus nervios centrales. La obra de Kuhn y Lakatos fue, en este sentido, pionera, y un auténtico precedente de todo lo que vendría después.

Los paradigmas de Kuhn: La estructura de las revoluciones científicas

Kuhn comenzó su formación centrándose en la historia de la ciencia, con lo que se rompieron muchos de los prejuicios que el autor tenía sobre la ciencia. Gracias a este estudio, Kuhn descubrió que la ciencia es también un producto histórico (de ahí la palabra “revolución” en su obra, concepto típicamente historiográfico) y social (de ahí derivará el concepto de paradigma). Kuhn intenta ofrecer una imagen de la ciencia ajustada a su historia, con lo que hay que replantearse una visión idílica de la ciencia que la identifica con un saber eterno y atemporal, con esa imagen clásica de la ciencia que la concibe como la disciplina que atesora la verdad. Kuhn resume el cambio científico con el siguiente esquema:

Mapa conceptual del desarrollo de la ciencia

Podemos definir un paradigma de este modo: “Un paradigma está constituido por los supuestos teóricos generales, las leyes y las técnicas para su aplicación que adoptan los miembros de una comunidad científica”. Trabajar dentro de un paradigma implica poner en práctica lo que se llama “ciencia normal”, que articula y desarrolla el paradigma.

En este desarrollo, surgirán problemas, fenómenos que no quedan explicados por el paradigma. Si estas dificultades se consolidan, puede llegarse a la crisis que se puede resolver sólo desde un nuevo paradigma. Cuando este nuevo paradigma rompe radicalmente con el anterior, se produce una revolución científica. Una vez explicado el funcionamiento del proceso general, podemos explicar uno por uno todos los conceptos que aparecen implicados en el mismo:

  • Paradigma: coordina y dirige la resolución de problemas y su planteamiento. Es el modelo de hacer ciencia que orienta la investigación científica y bloquea cualquier presupuesto, método o hipótesis alternativa. El paradigma es el soporte para la ciencia normal. Consta de leyes y supuestos teóricos, así como de aplicaciones de esas leyes y el instrumental necesario para las mismas. De fondo, aparece también un principio metafísico, una concepción de la realidad y las cosas.
  • Ciencia normal: actividad de resolver problemas (teóricos o experimentales) gobernada por las reglas de un paradigma. Sólo desde el paradigma se logran los medios adecuados para resolver problemas. Los fenómenos inexplicados son anomalías, responsabilidad del científico, no de la teoría. El científico “vive” en el paradigma. La presciencia se caracteriza por la falta de acuerdo en lo fundamental, por el “debate” sobre las leyes principales y los principios rectores. La ciencia normal, por el contrario, se sustenta en un modelo compartido, en un acuerdo que sirve como punto de partida para la investigación científica.
  • Crisis: la existencia de anomalías no implica una crisis. Sólo si afecta al fundamento del paradigma y no es superado, sería el fenómeno una crisis. Las anomalías conducen a una crisis también cuando haya necesidades o exigencias sociales, tiempo escaso, o acumulación de anomalías. La crisis produce “inseguridad profesional marcada”: surge la duda, la discusión, e incluso terminará formándose un paradigma rival.
  • Revolución: la crisis puede dar lugar a un cambio, a un “nuevo mundo”. Los científicos rivales “viven en mundos distintos” y hay factores sociales, históricos, económicos, culturales y religiosos que pueden propiciar que un individuo se mantenga en su paradigma. “La elección entre paradigmas rivales resulta ser una elección entre modos incompatibles de vida comunitaria y ningún argumento puede ser lógica ni siquiera probabilísticamente convincente”. Intervienen factores personales, psicológicos… Por tanto, la revolución es ejecutada por parte de una comunidad científica y no un científico particular.

Los programas de investigación de Imre Lakatos: Metodología de los Programas de Investigación Científicos.

Lakatos es discípulo de Kuhn y de Popper. Trata de solventar los problemas del falsacionismo desde el historicismo de Kuhn. Su concepto central es el de programa de investigación: “es una estructura que sirve de guía a la futura investigación tanto de modo positivo como negativo”. La heurística negativa de un programa conlleva la estipulación de que no se pueden rechazar ni modificar los supuestos básicos subyacentes al programa, su núcleo central. Está protegido de la falsación mediante un cinturón protector de hipótesis auxiliares, condiciones iniciales, etc. La heurística positiva está compuesta por líneas maestras que indican cómo se puede desarrollar el programa de investigación. Dicho desarrollo conllevará completar el núcleo central con supuestos adicionales en un intento de explicar fenómenos previamente conocidos y de predecir fenómenos nuevos. Los programas de investigación serán progresistas o degeneradores según consigan o no conducir al descubrimiento de fenómenos nuevos. Podemos explicar los conceptos más importantes del siguiente modo:

  • Núcleo central: es la característica definitoria de un programa. Toma la forma de hipótesis teóricas muy generales que constituyen la base a partir de la cual se desarrolla el programa. Es infaltable, y no se le pueden atribuir las deficiencias explicativas de un programa.
  • Cinturón protector: laberinto de supuestos que envuelve al núcleo central. Consta de hipótesis auxiliares explícitas que completan el núcleo central, de supuestos subyacentes a la descripción de las condiciones iniciales y de enunciados observacionales.
  • Heurística negativa: exigencia metodológica de que el núcleo central quede intacto y no sea vea afectado por el desarrollo del programa. El científico debe decidirse por un programa y “tener fe” en su núcleo.
  • Heurística positiva: indica las líneas de investigación, lo que se puede (y se debe) hacer. Es un “conjunto parcialmente articulado de sugerencias, o indicaciones sobre cómo cambiar y desarrollar las “variantes refutables” del programa de investigación, cómo modificar y refinar el cinturón protector “refutable”. Junto a estas hipótesis auxiliares, incluye el desarrollo de técnicas matemáticas y experimentales adecuadas.

Se debe permitir que un programa desarrolle su potencial. Por eso, al principio, las confirmaciones son más importantes que las falsaciones. Sólo cuando el programa es sólido y está consolidado tiene importancia la falsación. Por otro lado, un programa de investigación debe descubrir “nuevos fenómenos”. El programa se puede modificar, siempre que esta modificación no sea “ad hoc”, es decir, siempre que la modificación parezca razonable y verosímil. Las modificaciones han de ser comprobables. Los cambios en el cinturón protector son convenientes y expresan la naturaleza “viva” de la teoría. La comparación entre programas debe tomar como criterio su progreso o fecundidad y su degeneración. Con todo, estos criterios no son absolutos y es difícil predecir qué programa será más efectivo, cuál sobrevivirá y cuál desparecerá. No se puede decir cuál es “mejor”. Esto se puede hacer “sólo retrospectivamente”.