Archivo de Abril de 2008
Es el presente el que piensa por nosotros
Hay un fenómeno curioso en la historia que siempre me ha llamado la atención: a menudo ocurre que dos personajes históricos aplican en su disciplina (arte, ciencia, filosofía…) una misma idea. No me estoy refiriendo, por ejemplo, al hecho de que dos científicos por vías de investigación distintas lleguen a los mismos resultados (algo llamativo, por otro lado): la historia de la ciencia está llena de estos ejemplos. Estoy pensando en otro tipo de afinidades que saltan ineludiblemente cuando se estudia la historia de la filosofía y que nos obligan a conectar campos del saber aparentemente tan distantes que no se hubiera esperado que exista esa relación. Por ejemplo: mientras Calderón ponía en tela de juicio la autenticidad de la vida y planteaba si acaso no sea un mero sueño, Descartes se planteaba si acaso nuestra vida no sea un engaño y creamos estar despiertos cuando en realidad soñamos. Dos autores de ámbitos distintos, que con toda probabilidad no se leyeron mutuamente, utilizando una misma idea dentro de su actividad creadora. ¿Mera casualidad? Seguir leyendo…
¿El fin del fin de la historia?
Ver cómo los establecimientos de la primera potencia económica del mundo comienzan a racionar la venta de arroz es cuando menos inquietante: si el país que predica el libre mercado (aunque no lo cumpla en sus relaciones internacionales) ve cómo es necesario intervenir en el mismo, parece que los demás hemos ir tomando buena nota. La situación contrasta con la experiencia de las últimas décadas: en el último siglo ha habido grandes crisis económicas, nadie lo niega, pero no se puede dejar de lado que un grupo mayoritario de economistas viene predicando desde hace décadas la supremacía del capitalismo y la democracia liberal (con ciertos tintes sociales) como el mejor de los sistemas económicos y políticos posibles. Es la discutida tesis del fin de la historia, que se puso de moda con Francis Fukuyama. Su idea central es sencilla: que nadie pierda el tiempo pensando una teoría política y económica mejor: sencillamente no existen. Seguir leyendo…
David Hume (II)
“Tan lejos estoy de pensar que los hombres no sientan afecto por nada que vaya más allá de sí mismos, que soy de la opinión de que, aun cuando resulte difícil encontrar a una persona que ame a otra más que a sí misma, es, con todo, igualmente difícil encontrar a alguien en quien sus afecciones benévolas tomadas en conjunto no superen al egoísmo”
(David Hume, Tratado de la naturaleza humana)
Otra cita de Hume:
P.D. (de urgencia): si crees que la discusión de este tipo de frases merece un lugar digno en el bachillerato, firma aquí.
Contra la separación de docencia e investigación
Es lamentable que cada dos por tres tengamos que dejar de lado los temas más cercanos a la filosofía y su enseñanza, pero las decisiones que toman los responsables políticos no nos permiten hacer otra cosa. Llegaba a mis manos ayer, una nueva protesta, que parte ahora de la enseñanza superior y en la que todas las especialidades aparecen implicadas. Desde la Universidad complutense de Madrid se ha elaborado un texto contra el modelo universitario aprobado (se puede firmar a través de Internet), que pretende desligar la actividad investigadora de la docente. Alcanzada la condición de grado (algo equivalente a una diplomatura) los alumnos tendrán que elegir entre un master (similar a la licenciatura) especializado en didáctica y otro dirigido a la investigación. Una opción demencial, la que presenta el sistema. Para empezar porque el master en didáctica será impartido por psicopedagogos y no por especialistas en la materia de que se trate. Se pierden contenidos específicos, para ganar en didáctica de la buena, de la que tiene el “sello de calidad” de la mejor pedagogía del país. Seguir leyendo…
5 vectores de progreso tecnológico
Como suele ser habitual por estos lares cambiamos hoy de tercio, para aventurarnos a una pequeña reflexión alrededor de la tecnología y su desarrollo. Proponemos hoy una lista con cinco lineas maestras por las que van progresando los avances e inventos tecnológicos. Y esto con un doble motivo: suscitar debate (como siempre) y proponer al buen lector una jerarquización de los mismos. ¿Cuáles de estos cinco criterios consideráis que son jerárquicamente más importantes?
- Novedad: la tecnología intenta siempre cubrir necesidades y abrir posibilidades. Que gracias a ella podamos hacer algo que antes era imposible o bien mucho más difícil.
- Capacidad: otros inventos o aplicaciones de la ciencia pretenden ampliar la capacidad de herramientas e inventos ya existentes.
- Tamaño: una tercera linea de investigación es lograr un aparato que realice las mismas funciones que otro, pero que sea más pequeño.
- Rapidez: una tecnología se considera mejorada cuando logra realizar las mismas tareas que otra pero de un modo mucho más rápido.
- Consumo: cualquier instrumento tecnológico supera a otro ya existente si realiza la misma tarea con un menor consumo energético.
¿Qué otros criterios podrían formularse? ¿Cuáles son los más importantes? ¿Cómo los ordenarías? ¿Se hubiera incluido este último criterio hace 50 años?
- Mientras continúa la recogida virtual de firmas, nos ha llegado la convocatoria de una manifestación en Madrid, el próximo sábado 26 a las 12:00 frente a la Consejería de educación. (4) #
Verdad y política
Como si del imperio de la sofística se tratara, a veces da la sensación de que la política es el reino de la opinión. El lenguaje es sin duda uno de los grandes perjudicados en los círculos políticos, en los que parece que no existiera ninguna verdad. Las palabras se devalúan y se diluyen en el interés. No hay un análisis serio de la realidad a partir de la cual se forma la opinión sino que esta nace de la ideología, del posicionamiento previo. Da igual cómo sean las cosas: lo importante es sólo la versión. La nuestra, claro. La verdad se ajusta a las necesidades del partido y todos continúan como si tal cosa. Es el circo del absurdo: pase lo que pase el gobierno se justifica y ofrece la más favorable de las interpretaciones, mientras que la oposición adopta como el punto de partida el rechazo más absoluto y la crítica, aunque sea injustificada. Por eso no sobra el escepticismo cuando se habla del gran logro social y político que implica la democracia: el paso de la fuerza como origen del poder a la palabra. Pero de poco sirve gobernar en función de la palabra cuando esta se vacía, cuando nada vale y es una herramienta más en manos del poder. Seguir leyendo…
Libertad e igualdad
A menudo nuestras intuiciones no bastan cuando abordamos cuestiones de tipo moral y político. Si salimos a la calle y preguntamos si queremos vivir en libertad, lo más probable es que haya una aplastante mayoría que nos devuelva un sí rotundo como respuesta. Vamos que nos gusta que uno pueda, dentro de las limitaciones, pensar, hacer y decir lo que quiere. Nos produce cierta repulsa, creo, eso de que alguna fuerza externa nos coarte y nos diga qué pensar, qué creer, cómo vivir. Y algo parecido nos puede ocurrir si lanzamos una segunda pregunta en torno a la igualdad: es probable que una gran mayoría de ciudadanos consideren positivo que haya un cierto nivel de vida alcanzable para todos y que esa igualdad sea una garantía de oportunidades y posibilidades iguales que cada uno de nosotros aprovecha o no en función de la libertad de la que hablábamos antes. Intuitivamente queremos ser libres e iguales. Lo paradójico del asunto es que empezar a reflexionar al respecto significa tomar conciencia de las dificultades que existen para conjugar ambos valores. Seguir leyendo…
El Getafe y las conspiraciones del universo
Si deseas algo con mucha intensidad, el universo conspira para que eso se cumpla. Pero ten cuidado con eso que deseas, ya que puede que al cumplirse te decepcione… estas frases u otras parecidas pueden aparecer en los manuales de los guerreros de la luz, los cuentos de Bucay, o todos esos libros en los que alguien se ha llevado tu queso. Es el maravilloso y comercial género de los libros de autoayuda. Nos hablan de un mundo feliz (y no en los términos de Huxley) en los que las cosas pueden cambiar, los órdenes subvertirse y los finales felices de la casa de la pradera salen de la pantalla para quedarse con nosotros. El caso es que la realidad nos devuelve cada día una cara bien distinta. Supongo que los jugadores del Getafe habrán deseado con tanta intensidad como los alemanes de Bayern el pasar a la siguiente ronda de la UEFA, o se habrán puesto al nivel de los valencianos en lo que a los anhelos coperos se refiere. Por desear que no quede. Y por correr y esforzarse en el campo, tampoco. Pero es que hay veces que el universo parece dormido, y deja de conspirar.


