Punto final
Acabo de publicar el examen de la tercera evaluación de Educación para la ciudadanía, así como la propuesta de resolución del examen de Historia de la Filosofía de la PAU, que los alumnos pudieron realizar hace justo una semana. Con esta publicación, cerramos el curso 2009-2010, que hace ya el séptimo de esta página. Durante el próximo verano habrá tiempo para ir preparando alguna sorpresa para el próximo curso, pero también para descansar y poder sacar más tiempo para la lectura, que durante el curso no siempre se consigue. Pero el cierre de este curso coincide también con una época de cambio laboral y personal: el próximo curso ya no estaré trabajando en el Fray Pedro de Urbina de Miranda de Ebro. Después de seis años en este centro, he conseguido traslado al I.E.S. Río Duero, de Tudela de Duero, de manera que la evolución de boulesis vendrá marcada por mi trabajo en este nuevo centro.



Nos negamos a aceptar que el azar sea el motor de nuestras vidas. Queremos creer que la mayoría de las cosas dependen de nosotros, que somos los únicos pìlotos de nuestro coche. La percepción, ilusoria o no, de que todo lo que hagamos por mejorar tendrá su recompensa, es lo que nos hace movernos. Ser más y querer más. Creer que las cosas dependen de nosotros. Match Point no pretende negar la capacidad del ser humano para crearse y creerse a sí mismo. Pero sí subraya que no podemos controlar todas las variables, que la vida es una cadena de causas y azares entremezclados, que nunca podemos ser plenamente conscientes de las consecuencias de nuestras acciones. No hace falta escarbar mucho en nuestra memoria para encontrar momentos en los que la diferencia entre la gloria y el fracaso ha sido ínfima: prácticamente insignificante, pero trágicamente significativa. Y el deporte es una buena prueba de ello. Meses de entrenamiento y dedicación para que al final todo dependa de la última jugada. ¿Exagerado? No tanto como podríamos pensar. Si revisamos nuestra vida personal, también ella está llena de casualidades.