VI Olimpiada filosófica de Castilla y León
Mañana los alumnos de bachillerato y sus profesores de filosofía tienen una cita en la Universidad de Salamanca: comienza la final de la VI Olimpiada filosófica de Castilla y León. El programa de este año viene bien repleto: conferencia inaugural de Fernando Savater (Teoría de la guerra y de la paz) y a continuación un debate entre dos institutos de la comunidad en torno al interesante tema del origen de la violencia y sus condicionantes naturales, sociales y culturales. Al día siguiente, en el Edficio Histórico de la Universidad, los finalistas escribirán sus propios ensayos y como en años anteriores se procederá a la lectura y defensa pública de los tres ganadores. Una novedad a mayores en esta edición: por primera vez la olimpiada estará presente en Twitter, a través de la cuenta de la Olimpiada filosófica. Lo más importante de esta novedad: serán los propios alumnos los encargados de enviar a la red los tweets “olímpicos”. Si no pudiera acudir a la final, no me lo perdería… aunque tenga que ser a través de Twitter.



Real Madrid y Barcelona se necesitan mutuamente: el uno es impensable sin el otro. Desde hace décadas mantienen una relación de oposición. Los años de gloria del Madrid coinciden, por lo general, con las horas bajas del Barcelona, y a la vicecontra. Representan a la perfección el teatro dramático, trágico y épico en el que las televisiones y los millones de euros han convertido al mal llamado deporte rey. Si los originales guionistas de los informativos pasan todo el año buscando películas y pesonajes de ficción con los que comparar a ambos equipos y sus principales figuras, por algo será. En la actualidad, ambos clubes aparecen representados por sur respectivos entrenadores: Mourinho y Guardiola son “marcas” de sus equipos, auténticos iconos. Ambos simbolizan dos maneras de entender el fútbol: dos filosofías, en un sentido que nada tiene que ver con el académico. No se trata sólo de dos concepciones distintas del juego, sino que habría que hablar de dos ethos distintos, dos caracteres que se expresan no sólo en el terreno de juego, sino también fuera del mismo.
Un clásico libro de