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Amores perros

Sobre el amor y el mejor amigo del hombre · Películas y filosofí­a


Amores perrosEl amor humano es un asunto universal: la filosofía, la literatura, el arte, la ciencia… Todas las disciplinas terminan hablando, de una forma u otra, del amor y la propia vida humana encuentra en él uno de sus motores fundamentales. Amores de todas clases, polimorfos y multicolores, que nos sirven para entender vidas y obras. Eso es precisamente lo que se nos ofrece en la película que comentamos hoy: como tantas otras películas, aborda uno de los temas universales del cine. Amores perros habla de amores y de perros: de quien quiere a su perro por dinero y porque ese amor es la puerta para un amor más grande y más puro, aunque traicionero. Un amor traicionero y traicionado, pues quien traiciona a su hermano por amor no consigue ser correspondido. Cosas de la vida. Historias y sentimientos que se han venido repitiendo a lo largo de los tiempos. Como la del amor roto, accidentado. Los cuentos de hadas y la vida de color rosa, que a veces terminan en el fundido en negro de un siniestro total y una operación en la que la belleza termina atornillada. El amor de la imagen y la superficialidad, el amor del cheque, el lujo, las fiestas y la sofisticación. Un amor tan deslumbrante como repugnante para el común de los mortales. El amor del papel couché, la exclusiva falsa y la fama vacía. Un amor tan hueco que necesita llenarse con un perro. En este caso improductivo económicamente, pero capaz de saciar los afectos de su dueña.

El amor accidentado termina rompiéndose, claro. La pierna atornillada deja de ser tal, y el perro que llenaba el absurdo de la vida también. Las casas de hoy ya no se construyen como las de antes y hasta un perro puede colarse por el agujero equivocado. En el subsuelo del glamour duermen unas ratas aulladoras, siempre fue así. Así que el amor del anuncio se marchita cuando se cambia de anuncio, cuando se deja de ser la chica que domina la ciudad. Y todo por un maldito golpe de suerte. Accidente inesperado como todos. El mismo, por cierto, en el que salvó su vida un perro. Gracias a que se pasó por allí quien quizás por desamor amaba más a los perros que a los hombres. Alguien “honesto” e “íntegro”, capaz de dejar de lado su profesionalidad cuando de curar a un perro se trata. Una emergencia siempre es una emergencia y a fin de cuentas, si por algo se caracterizan los perros es por la fidelidad, y uno de los mayores enemigos del amor es la infidelidad. Los seres humanos tienden a ser infieles. A sus ideas, a sus parejas, a sus palabras, a sus promesas. A sí mismos y luego a los demás. Eso pasa con las personas, pero no con los perros. Sirven a sus dueños, obedecen sus órdenes, jamás traicionan su instinto. El marginado cuyo tiempo consiste en pasear perros vive rodeado de fidelidad. Qué duda cabe.

Lo malo de ayudar a un asesino es que, antes o después, vuelve a asesinar. Acabamos de decir que un perro no puede ser infiel a sí mismo. Ningún animal puede dejar de ser lo que es. Además, hay quien dice que los perros se parecen a sus dueños. Con la diferencia de que los perros matan por instinto y el hombre puede matar por muchos motivos: por instinto (también somos animales), pero también por venganza, por traición, por odio, por dinero… y por amor. A veces por varios motivos a la vez, como los dos últimos de la lista. Tanto dinero y tanto amor que fundan un nuevo ser humano, más limpio, más puro. Alguien capaz de negarse a sí mismo, de reinventarse, y de entregar(se) a su hija, sin necesidad de hacerla sufrir. Amor paternofilial, amor de pareja, amistad, amor fraternal y sus correspondientes negativos. Todos estos sentimientos se nos presentan en una película tan trepidante como profunda y humana. Una película llena de perros y de seres humanos que habla sobre las relaciones entre todos ellos. Las vidas humanas (con sus respectivos perros) interactúan azarosamente en la vida cotidiana. Es la casualidad la que en la vida cotidiana nos une o nos separa con personas absolutamente desconocidas. Es así como se tejen los amores, los odios, las traiciones y las vidas. Las de todos los humanos y también las de todos los perros.

§ | Miguel | 9/Oct/2007 | 14:42 | Añadir comentario | Añadir trackback

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