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Carta sobre la tolerancia

Un texto breve para todos los públicos
Locke, autor de la Carta sobre la toleranciaRecomendamos hoy un texto clásico, una pequeña joya de la Ilustración y del liberalismo. Se trata de la Carta sobre la tolerancia de John Locke. Se trata de un texto breve, claro y conciso, con un vocabulario accesible y con ideas que están muy presentes en nuestra vida cotidiana. La libertad de conciencia es una de las piedras angulares angulares del texto en el que también se analizan las relaciones entre la Iglesia y el Estado. Es más que llamativo que textos como este, que constituyen la raíz intelectual de nuestra forma de vida, sigan estando vigentes más de 300 años después. Quizás porque aborden problemas que son imposibles de resolver de un modo definitivo, o porque retraten situaciones que necesariamente han de repetirse en todas las sociedades. Por ello encontrar resumidos en un solo texto algunos de los mimbres ideológicos de nuestras democracias liberales es algo de agradecer, y una lectura más que recomendable.

Hay que decir que el texto incluye ciertos rasgos que nos pueden parecer anacrónicos: a partir de su lectura da la sensación de que el cristianismo fuera la mejor religión y la que más se acerca a la verdad (y hay algún texto del propio Locke en el que aparecen actitudes hostiles hacia otros credos). Sin embargo, es más lo que podemos aprender de su lectura que lo que puede resultarnos superado o anticuado. Debieran pasar por él quienes abogando por la separación Iglesia-Estado parecen querer perseguir cualquier signo de religiosidad, pero también los que interpretan la fe de un modo político y hegemónico. Ni el estado religioso ni el laicismo intolerante parecen ser la solución, y el texto de Locke ofrece argumentos desde los que discutir y replantear un problema que quizás viva ahogado por los fanáticos que ven al resto como infieles y por tertulianos y líderes políticos que esconden su resentimiento bajo la etiqueta de progresismo. Que los extremos lean a Locke y traten de aprender algo.

Para finalizar, una última virtud del texto de Locke: nos puede servir como introducción para pasar a otras obras más extensas del autor, como pueden ser los Dos tratados sobre el gobierno civil. Algunas de las ideas de la obra que comentamos hoy están recogidas también ahí: su proximidad en el tiempo es sólo un síntoma más de lo que en realidad es toda una época de la vida de un filósofo dedicada a la fundamentación y estructura del poder político, así como a la relación del mismo con los individuos. Temás clásicos de la filosofía política para los que la Carta sobre la tolerancia puede ser una perfecta introducción. En fin, una recomendación más para leer filosofía, y aprovechar para entender un poco mejor este mundo en que vivimos. Este y no otro quiere ser el sentido de todas nuestras recomendaciones. A ver si alguien se anima, empieza a leer a Locke y le saca partido. Es mucho más sano que "ejercer" nuestra libertad de conciencia pegados a la televisión.

Dices:"Quizás porque aborden problemas que son imposibles de resolver de un modo definitivo, o porque retraten situaciones que necesariamente han de repetirse en todas las sociedades". Pregunto: ¿cuáles son esos problemas irresolubles o esas situaciones reiterativas? (¿eternas? Mi auto-percepción como ente contingente me hace buscar esas permanencias con ansia y escepticismo) En el revuelto de las polémicas sociopolíticas tiendo a no saber cuál era la pregunta( si el barullo es la respuesta). Por otro lado. ¿qué es un "laicismo intolerante"? Considero: Algunos creerán que todo laicismo es intolerante "in nuce" (por resentimiento, como apuntas, o por encarnar(fanáticamente) otra religión vergonzosa con su sino y que niega su nombre. O tal vez por rechazo a la Verdad en mayúsculas). Otros creen que si lo político y lo religioso deben separarse (al modo como lo hace la racionalidad y la creencia irracional) la creación de fronteras nítidas debe ser intolerante con las medias tintas. Por eso, creo que un "laicismo intolerante" considera legítimo pero sólo en la privacidad (= sin capacidad normativa para la república) de igual modo a Jesús y a Krishna, a Elvis o a Maradona o a la bruja Lola. Un "laicismo tolerante" - el defendido por las iglesias mayoritarias - considera que, por ejemplo, Jesús es más adecuado que Elvis para guiar vidas y que, por ello, debemos dejar reservado para él un escaño normativo en la república.Por eso el actual Papa insiste tanto en renovar la tesis de la racionalidad del cristianismo. Personalmente no sé si me decanto por una tolerancia pasiva que acepta la preponderancia de la Iglesia de Jesús en la esfera pública para evitar conflictos con un poderoso ( ya ven, mera cobardía frente al fuerte -- q) o por la tolerancia activa atea que cree que hay que dejar un espacio en la vida pública para Jesús, Krishna o Elvis, y hasta la bruja Lola si crea peña. El laicismo intolerante no está hecho para la época de las incertidumbres (pero, por la misma, tampoco debiera estarlo el fanatismo y miren como estamos). salud y librepensamiento

A ver si logro contestar tus preguntas sin dejarme ninguna: 1) Problemas irresolubles y situaciones reiterativas son las tensiones entre el poder mágico-mitológico-religioso y el poder politico. ¿por qué hay problemas? Porque ambos son poderes. Se han manifestado a lo largo de la historia de las formas más diversas, y creo que el origen de los mismos está en la naturaleza mito-lógica del ser humano. Lo de "eternas" permítemelo como una licencia poética 2) Laicismo intolerante es el que quiere imponer una forma de vida sin aceptar que convivan otras distintas. Si en una sociedad con un 90% de personas que profesan creencias de tipo religioso (del tipo que sean) se quiere imponer una neutralidad que impide que ninguna de esas creencias pueda manifestarse en público, estamos ante un laicismo intolerante. Si en esa misma sociedad se permirte que esas creencias se expresen siempre y cuando respeten unos principios morales y políticos elementales estamos ante un laicismo tolerante. 2.1) Te pongo un ejemplo: es intolerante el laicismo que censura que los líderes religiosos de un grupo se manifiesten políticamente. Es laicismo intolerante el que prohíbe la utlización de símbolos religiosos en un espacio público. Al laicismo intolerante, por ejemplo, le molesta que alguien pueda llevar un velo sin reparar en que esa puede ser una decisión libre y autónoma, tan legítima como la de apuntarse al partido comunista o identificarse con los valores políticos de la China de Mao. 3) La respuesta que separa la esfera pública de la privada me parece insuficiente: los límites entre ambos conceptos son difusos y no soy capaz de determinar dónde se encuentran. Una procesión de semana santa tiene lugar en un espacio público: ¿debería entonces prohibirse? Y tampoco creo que la ablación del clítoris esté legitimado por el hecho de que sea un rito fundamentado en creencias religiosas que no se realiza en el ámbito público sino en el privado. Desde un cierto escepticismo que comparto contigo, me decanto por el pensamiento crítico, que es la fuente del librepensamiento que tan bien proclamas ;-) Salud, y a leer a Locke!

"Aguirre permitirá objetar a Educación para la Ciudadanía"(Noticia de ahora mismo). El laicismo tolerante ( o la aconfesionalidad) ¿permite la objección a la educación obligatoria si sus objetivos atentan contra la creencia? ¿No debiera eliminarse el elemento "obligatorio" en todo el proceso socializador para evitar esa imposición de un modelo de vida y obra? (Pensemos en la religión de los zánganos que considera atentado moral la imposición de la laboriosidad). Esto no es exageración: reflexiono seriamente sobre el modelo libertario como opción. Cuestión - que creo en el fondo subyace en la polémica nacional en este momento: ¿es el actual gobierno español laicista intolerante y esta arrinconando la fe de Jesús ( y otras)en las catacumbas de la privacidad (vergonzante)? Es decir: ¿es hoy la iglesia en España y en Europa un movimiento contracultural moralmente en el margen de la vida pública? Y si lo es ¿ha llegado a este estado por intolerancias ajenas o por las propias? ¿"Se quiere imponer una neutralidad"? No lo creo: los partidos mayoritarios se ubican en contextos de mayoría moral ( costumbres comunes). Pero si fuere cierta la conjura "neutralista", ¿qué debiera exigirse? ¿Café para todos o Jesús más que Mahoma? Supongo que es lo segundo en nombre de la "tradición histórica". Pero, establecida la ventaja inicial, ¿cual debe ser la distancia que separe en "poderío público" a Jesús de sus rivales?. En fin: el ejemplo de Mao no sé si es bueno: ¿es aceptable la acción que traiga a este mundo "la revolución cultural"(v.g. la quema de museos o la desposesión de la cátedra)? Es necesario poner barreras a las ideas que pretenden realizarse.

estado aconfesional : educación sin intervención de la religión : religion es algo privado, no un negocio público; ¿porqué lo público se quiere que funcione como privado? ¿o es que somos tan arcaicos que no sabemos qué es lo público?

¡Hola Luis! A ver si te puedo contestar.... El hecho de que haya gente que quiera objetar implica que esa frontera entre lo público y lo privado no es tan nítida como se piensa (respondiendo a para-gnosis también: no, no sabemos qué es lo publico...). Pero si me pides una respuesta (no creas que me voy a escaquear de contestar) te diría rotundamente "no". Si se elimina "lo obigatorio", se elimina la socialización. O al menos esa sensación tengo. En cuanto a la segunda pregunta: habría que matizar mucho (y meternos a distinguir quizás entre iglesia y religión...) pero no creo que la iglesia sea un movimiento contracultural. En ciertos aspectos choca con el poder civil, en otros es casi su prolongación. Cuando les interesa conviven mutuamente sin agredirse. La expresión "imponer una neutralidad" no es del todo correcta. Quería decir que se propagan unos valores y costumbres que pretenden estar fundamentados en la "neutralidad", un núcleo presuntamente racioncal y universal que nadie sin embargo puede explicar bien. Y si hay conjura no creo que debamos exigir nada, pero sí destapar los argumentos falaces: no hay sistemas educativos neutros, no se puede encontrar un sistema moral "neutro". Y el ejemplo de Mao pretendía ser tan sólo una provocación. Al final, el fanatismo crece regado por la política y por la religión a partes iguales. Hay que ver lo que nos está dando de sí la carta sobre la tolerancia....

...pero por defecto en cambio sabemos que la religión es asunto privado, algo pre- ó post-público; ¿o tampoco sabemos qué es lo privado? El problema está en los que se sienten aludidos sin tener fundamento a ello...sin estar o ser aludidos expresamente, y sin embargo apelan a "su" tradición para fundamentarse a sí mismos; lo cierto es que, de ordinario,incluso tratándodse de personas justísimas, basta ya una pequeña dosis de ataque, de maldad, de insinuación, para que la sangre se les suba a los ojos y la equidad huya de éstos. Es el hombre reactivo y su pathos reactivo, que no activo y público.

NO ME ENTERO DE NADA DEL LIBRO ¿ALQUIEN ME PUEDE AYUDAR???

[...] tenderá a incrementarse en el futuro. No estaría de más recuperar alguna de las ideas de la Carta sobre la tolerancia, e ir pensando algunas ideas alrededor de este [...]