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Actualidad

¿Alguien sabe qué es una guerra?

¿Accidente con resultado de muerte" ¿Asesinato" ¿Homicidio" ¿Terrorismo" ¿Guerra" ¿Postguerra" Cuántas palabras para un sólo hecho: la muerte de siete hombres a manos de otros muchos. Y a lo mejor había que dejarse de esas torsiones lingüísticas imposibles. Renunciar a tanta vestimenta ideológica, a tanto partidismo y electoralismo, renunciar al servilismo o al progresismo vacío. Evitemos esos vaciados lingüísticos, esos maquillajes verbales, y busquemos la expresión de las cosas.

Comer (bien)

Esa mala costumbre de comer viene acompañándonos desde que somos lo que no se sabe muy bien que somos es uno de los interrogantes de primera magnitud, a la que la filosofía académica no ha prestado mucha atención. Existen excepciones por ahí, la mayoría de ellas de tradición epicúrea, pero no pueden cubrir la infinidad de preguntas que el comer genera. Cualquier modelo antropológico debería tener en cuenta que en nuestro pasado figuran dos distinciones innegables: hemos sido caníbales y carroñeros.

Max Weber: democracia, plutocracia y "Yes we can"

Estamos enfrascados en el tema del poder en 1º de bachillerato. Uno de los autores que aparecen en el mismo es Max Weber: nos dedicamos a ir desgranando algunas de las ideas centrales de La política como vocación. Varias de las ideas que presenta el autor alemán en esta conferencia merecen un comentario. Ya no nos extraña, pero es curioso pensar que hasta hace bien poco no existía eso del "político profesional", que no deja de ser un invento de la democracia parlamentaria.

¿Es el brexit algo necesario?

En esto que ahora llaman postverdad y que desde hace más de cien años en filosofía se llama postmodernidad, parece que las cosas nunca van a ocurrir. Pero al final ocurren. Ahi tenemos el tema de moda de esta semana y de los próximo meses: la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea. El asunto es controvertido, y genera análisis de todos los colores. Habrá que seguir el tema para ver cómo termina el divorcio más caro de la historia, porque las consecuencias van a ir mucho más lejos de lo económico, que no es lo único que importa.

Fanatismo y civilización

Circula entre los que gustan de la filosofía una frase de Walter Benjamin, en la que se nos recuerda que no hay un solo documento sobre la civilización que no lo sea a la vez sobre la barbarie. El tema se nos ha puesto de actualidad, otra vez, a raíz de los atentados del pasado mes de noviembre. El debate está en la calle, por aquello de la campaña electoral, pero se podría decir que estamos ante una de esas pocas veces en las que el problema alcanza dimensiones globales.

Votar a la lotería

Es más que probable que esté ante la última vez en la que presento en las clases de 4º de ESO conceptos tan básicos como el de moral, ética y política. Con este último estábamos hace unos días, hablando sobre la conveniencia de que un político mienta o no a la población. Intuitivamente, todos daríamos la misma respuesta: un político no debe mentir, y de hecho debería sancionarse el engaño en caso de producirse.

Lucía se va, pero el daño ya está hecho

Sabíamos en estos días de la dimisión "forzada" de la consejera de educación de la comunidad de Madrid. Lucía Figar se va, a Lucía Figar la echan... qué más da. El caso es que su directa o indirectamente algo tiene que contarle al juez sobre el tema de la corrupción descubierta en la red púnica. Porque eso, y no otra cosa, es lo que significa estar "imputado" tal y como están empeñados en recordarnos desde diferentes medios. Me importa un pimiento que al final esté implicada o no en la red.

Democracia y nazismo

Sé que el título es una tontería. Un intento, seguramente fallido, de provocación. Un sarcasmo inaceptable si nos paramos a pensar con cierto rigor en los derechos propios de la democracia y en lo que fue el nazismo, en todo lo que significó no sólo como movimiento político, sino también como actitud racista, xenófoba y, en último término, genocida. Pero sí hay una parte de la democracia que me recuerda inevitablmente al nazismo. Y es precisamente este que nos toca vivir: el abrasamiento personal que supone la campaña electoral.

De repúblicas

La semana pasada llovían las noticias y comentarios que nos recordaban que se cumplía el aniversario de la segunda república. Un periodo de nuestra historia un tanto polémico: se encuentran por ahí enfoques que lo idealizan y lo demonizan a partes iguales. Se nos habla de reformas y misiones pedagógicas, de políticas de igualdad que conviven con los que señalan las políticas revanchistas y de persecución.

Política y conversaciones de salón

Cada época tiene su afán. Sus historias de buenos y malos, sus héroes y sus villanos. La televisión y los grandes medios nos enseñan que en su día Gadafi era un claro defensor de la apertura de Libia. Algunos años después se transformó en un tirano. El propio Bin Laden fue formado para la CIA, aunque no para estrellar aviones contra torres. Los amigos de hoy son los enemigos del mañana. El tiovivo sigue girando y solo se van sustituyendo algunas de sus figuras. Cuando el caballo de madera está ya viejo y desvencijado, cuando ya no le queda pintura, se tira a la basura y se cambia por otro.