Mañana será el éxito del éxito… ¿o no?
Semana de tormentas habemus. Ayer llegué al instituto a las 8:10, y me tocó coger la fregona y ponerme a achicar agua. El edificio del instituto tiene más de 40 años: se inunda cuando llueve, los techos son de papel prensado, las aulas están sin pintar y alicatar y no contamos con medios tecnológicos. Fue de los últimos en incorporar la LOGSE y eso por lo visto se paga (dotacionalmente, se entiende). Tampoco importa demasiado: las instalaciones no garantizan éxito escolar ni son calidad educativa. Pero las envejecidas aulas con acogerán mañana una nueva etapa de nuestra historia educativa: el plan del éxito escolar. A la vuelta de las vacaciones, los docentes castellanoleoneses nos encontramos con que la Consejería de Educación había enviado cartas a las familias de los alumnos, ofreciéndoles la posibilidad de que sus hijos recibieran clases de refuerzo los sábados por la mañana. Si no fuera lamentable (por la consideración que por lo visto nos tienen los mismos responsables educativos que hablan de la profesionalidad de los profesores cuando los resultados de Pisa favorecen a la comunidad), hubiera sido casi divertido ver cómo venían a preguntarnos a los centros, cosas que ni nosotros mismos sabíamos. Seguir leyendo…



Ni siquiera han pasado dos semanas desde que