El dilema del prisionero y los sentimientos
Nuestro prolijo análisis del dilema del prisionero da hoy un paso más. La teoría de juegos suele partir del presupuesto esencial de la racionalidad. Si nos enfretamos a una situación como la del dilema del prisionero se suele advertir a cada uno de los jugadores: toma la decisión más racional teniendo en cuenta que tu compañero de juego también es racional. Es decir: ambos sois racionales y ambos sabéis que lo sois y que vais a actuar en consecuencia. En este presupuesto está una de las claves del asunto, ya que, en realidad, el dilema del prisionero incluye toda una teoría de la racionalidad humana. El problema es que el resultado del dilema puede variar no en función de la razón, sino de los sentimientos o las pasiones. Supongamos que alguien se enfrenta al dilema del prisionero, pero su compañero de viaje es en esta ocasión su pareja, su mejor amigo, su hijo, su padre o su madre. Es decir: ¿qué ocurriría si hubiera una relación afectiva de amistad/cariño/amor/odio/enfado/enfrentamiento entre los participantes del dilema del prisionero? Seguir leyendo…



El pensamiento humano se organiza a menudo en torno a oposiciones conceptuales. El choque, el antagonismo y la contradicción son sin duda uno de los lugares comunes del pensar. El color del cristal con el que se piensa nos lleva a un punto de vista u otro y no siempre es fácil encontrar puntos intermedios (otra de las estrategias de la razón, por cierto). Algo de esto es lo que pasa con el individuo y la sociedad. El uno no se puede entender sin la otra, y viceversa. Sin embargo, eso no impide que una de las preguntas de fondo que subyace a toda sociología sea si se puede entender la sociedad simplemente como una mera suma o agregado de invididuos, o si, por el contrario, la interacción social provoca el surgimiento de una nueva realidad, un nuevo todo o unidad que debe ser estudiado desde una perspectiva propia y específica. Pregunta que podríamos considerar secundaria pero que es imprescindible responder (de una u otra forma) para poder fundamentar otros conceptos más cercanos: desde el cambio social a la responsabilidad.