Aburridos
Una de las consecuencias que no comentábamos ayer sobre el cierre de Megaupload: la gente se aburre. No son uno ni dos los que estaban acostumbrados a ver las seres de televisión o las películas de estreno a través del ordenador. Y los que no manejan todavía bien las alternativas a la famosita página andan sumidos en el ostracismo. Se aburren. Como si la televisión hubiera existido siempre. Dando por supuesto que los móviles han sido uno de los motores de la historia y que las videoconsolas de las más diversas marcas hubieran sido una oferta habitual de la jugueterías. Es difícil para muchos de los que viven su adolescencia y juventud en estos inicios del siglo XXI imaginar tan siquiera la posibilidad de que hace sólo un par de décadas la diversión había que buscarla de otra forma. Tanto ocio no impide sin embargo que se manifieste una de las características más propias del ser humano: el aburrimiento.



