Elogio de la infelicidad
La entrada de hoy pretende sugerir otra lectura para todos aquellos que nunca han leído un libro de filosofía, sea por temor, presunción de aburrimiento o simple indiferencia. En realidad, la recomendación es la de todo un filósofo, quizás uno de los más importantes de nuestro país en las últimas décadas. Me estoy refiriendo a Emilio Lledó y una de sus últimas obras: Elogio de la infelicidad. Se trata de un libro corto y accesible, en el que se van desgranando los temas que han ocupado el pensar del filósofo sevillano: el tiempo, el lenguaje, el cuerpo, el poder, la palabra… conceptos que se acercan y se separan, que se van entretejiendo hasta acercarnos a una de las ideas más importantes de la filosofía: la felicidad. Aproximaciones a la felicidad, sea por su negación o por su imposibilidad, reconocimiento de límites, pero también de posibilidades y condiciones irrenunciable. Todo ello concentrado en pocas páginas, a la mano del lector. Seguir leyendo…



Alguna vez han salido por aquí, de una forma más o menos indiecta, los efectos terapéuticos de la filosofía. Nombres y obras se pueden dar muchos, y más desde que de un tiempo a esta parte se ha puesto muy de moda el movimiento de la asesoría filosófica. Pero mucho antes de que los norteamericanos vinieran a descubrir que la filosofía puede traer beneficios a la vida personal han existido ya hombres que, en un momento de su vida, deciden retirarse de la vida pública, y entregarse a una privada serenidad de la que disfrutar. Y hay quienes adoptan la escritura como terapia, sin necesidad de llamarla así, sin la urgencia de que todo tenga un nombre lo más científico posible. A veces la lectura de estos autores resulta también terapéutica. Algo de esto le debió de ocurrir al autor de la obra que nos ocupa.