5 ecos sobre el cierre de Megaupload
Desde hace días, el cierre de Megaupload viene ocupando buena parte de todo lo que se publica en Internet. Aunque no sea éste, ni mucho menos, uno de esos blogs capaces de crear opinión o seguidos por miles de personas, sí podemos abordar el asunto, aunque sea para decir cosas de que ya se han escuchado más de una vez. Tan sólo por lanzar al aire cinco ideas, que nos sirvan para comprobar al menos que cierto aire filosófico sigue sirviéndonos para pensar incluso sobre estas cuestiones “virtuales” que tan “reales” se han vuelto de un tiempo a esta parte.
- Algo que decíamos hace muy poco: la mejor manera de luchar contra los productores es no comprar sus productos. La red está llena de materiales y recursos alternativos, abiertos y gratuitos.
- Toma fuerza un ludismo de nuevo cuño: ya que la tecnología termina con formas tradicionales de producción se ataca esta nueva tecnología. Con una salvedad: el ludismo original atacaba formas capitalistas de producción. Son ahora éstas las que en cierta forma se defienden.
- Darwinismo empresarial: si megaupload facturaba cientos de millones, ¿no deberían pensar las productoras de música, series y películas que deben “adueñarse” de ese negocio, capitalizar sus productos copiando el modelo, en lugar de destruirlo?
- Cambio social y cultural: quizás nos estemos acercando a tiempos en los que no se puede vivir de escribir o de editar canciones en un soporte físico. ¿Es posible y pensable un mundo en que se escriba sin pretender un beneficio económico de ello?
- Poner puertas al campo: muerto megaupload, existen alternativas de todos conocidas. ¿Hasta qué punto puede el poder político o económico luchar contra la red y contra herramientas sencillas que cuentan, por otro lado, con usos absolutamente legítimos? La resistencia de los productores a asumir las nuevas pautas de consumo e intercambio tan sólo lograrán acrecentar y prolongar la agonía.


