Pequeño itinerario intelectual
En casi tres años y medio de bitacoreo nunca había llegado un “meme” por estos lares, así que el otro día me llevé una buena sorpresa, cuando desde Inmanencia se me planteó la posibilidad de describir cuáles habían sido mis “influencias” intelectuales en los pocos años que llevo metido en la cosa esta de la filosofía. Supongo que cualquiera de los que gustan de leer filosofía puede citar, así de corrido, alguno de sus autores preferidos. Pero tratar de elaborar una pequeña historia de las lecturas es algo más complicado. A poco que pienso, me doy cuenta de un detalle curioso: apenas leía filosofía durante la licenciatura (no siempre llegaba a las lecturas obligatorias, eran muchas las asignaturas y poco el tiempo) entre otras cosas porque dedicaba mi tiempo libre a historias ajenas al mundo académico, y el tiempo para estar delante de un libro se lo llevaba la literatura: eran los años de Edgard Allan Poe (antes de empezar en la universidad), Conan Doyle, Borges, Gabriel García Márquez, Calderón (dicho sea de paso, La vida es sueño me parece una de las obras de teatro más filosóficas que existen)



El próximo domingo a eso de las 5 (a.m.) nos vamos de excursión a pasar unos días en
En estos cinco meses que lleva funcionando la página he aprendido bastantes cosas sobre este mundillo que hasta hace poco me era bastante ajeno. No soy especialista en ordenadores y de no ser por el apoyo técnico de Daniel, esto no hubiera visto la luz, y probablmente funionaría de un modo bastante caótico. Pero hoy no quiero hacer una anotación técnica ni mucho menos. Si todo esto merece la pena es, entre otros motivos, porque escribir una bitácora diariamente, o leerlas, supone siempre, nos guste o no, un cierto contacto humano. Internet posibilita que pueda saber de la existencia de gentes con las que de otro modo quizás nunca cruzaría una sola palabra (o de personas que no estarían dispuestas a cruzarla conmigo). La virtualidad y el anonimato establecen unas condiciones idóneas para el contacto.
No, nos hemos equivocado al hablar del carnaval ahora. Mientras
El reciente éxito de