“Es beneficioso que se establezca una rivalidad entre los diferentes pueblos, pues eso hace progresar las sociedades, hace que sus individuos intenten ser mejores. Sin embargo, cuando esta rivalidad degenera en violencia, se produce un atraso en la sociedad, un atraso moral, político y económico. La violencia no puede ser una forma de mantener el equilibrio político entre naciones, pues crea nuevos conflictos y reaviva los viejos”
(Laura García Herrero, Ganadora de la VI Olimpiada Filosófica de Castilla y León)