Boulesis.com

Cuatro años, cero puntos

En esta semana termina el plazo para presentar ciertos papeles que pasan completamente desapercibidos para la sociedad, pero que son de vital importancia (entendiendo vital en un sentido personalista) para muchos de los que nos dedicamos a esto de enseñar. Me estoy refiriendo al [1] concurso de traslados. Para quienes no lo sepan, todo profesor de secundaria (excepto que surja algún enchufe de por medio, alguna afiliación sindical o concejalía de algún pueblo) pasa ciertos años de su vida ejerciendo su profesión en un lugar que no desea. Es algo inevitable: con la cantidad de profesores y centros que hay es absolutamente imposible que todos los profesores puedan estar en el lugar deseado. Así que todo profesor que trabaje para el sistema público de enseñanza está obligado a cierto tipo de destierro forzoso: varios años en expectativa de destino, y otros cuantos con destino definitivo.

Hoy no es el día para quejarse sobre los trastornos que esto genera: económicos (dinero gastado en viajes, en alquileres, etc), familiares, personales… Un trance por el que los profesores que no trabajan en la pública no han de pasar, pero como digo no es el tema. Resulta que la querida administración saca periódicamente una convocatoria de méritos. Y esta misma querida administración, que tanto ensalza las nuevas tecnologías, que tanto hace y rehace para que un sin fin de profesores se lance a dedicar muchísimas horas de su tiempo (libre) a proyectos de innovación, esta administración, repito, es la que decide que cualquier tipo de trabajo en páginas web valga la maravillosa cantidad de… cero puntos. Año tras año, la misma historia y la misma queja ante aquellos representantes sindicales con los que tengo la suerte de cruzarme. Claro que es hablar en el desierto: la mayoría de ellos no saben ni lo que es un blog.

Esto sería divertido si no tuviera consecuencias graves: compañeros que dedican su tiempo a otras cosas igualmente dignas y edificantes (a la par que “puntuables”) reciben por ello una recompensa justa por su trabajo. Mientras tanto, los tontos que estamos metiendo horas en proyectos como este no recibimos por parte de la administración ningún tipo de recompensa. Cuando esta crítica se realiza en público, se nos dice que ahí están los premios para materiales multimedia, que son recompensa suficiente. Como si hubiera premios para todos y como si fuera posible reconocer, a través de ellos, la labor callada de quien con la mejor de sus disposiciones se decide a abrir un blog y mantenerlo durante un tiempo más que prudencial con entradas e iniciativas de carácter educativo. Estos pobres son los que tienen que pasar años desterrados, mientras otros listillos encuentran atajos rápidos (de dudosa categoría moral) para sumar puntos o encontrar un hueco a su medida. Entre otros muchos, el lema de esta página en esta semana que termina el plazo del concurso podría ser: “Boulesis.com, cuatro años de trabajo cero puntos de traslados.”


Anotacion impresa de Boulé: http://www.boulesis.com/boule

Enlaces que aparecen en esta anotación:
[1] concurso de traslados: http://www.educa.jcyl.es/educacyl/cm/profesorado/tkContent?pgseed=1195654286578&
#038;idContent=14032&locale=es_ES&textOnly=false

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