¿Cuota femenina en la historia de la filosofía?
Hace unos días, mientras hablábamos de la ciudadanía en Aristóteles (es curioso, hablamos de ciudadanía en clase, pero desde un punto de vista filosófico, claro…), surgió una pregunta que ya he escuchado más veces: ¿Por qué no se estudia ninguna filósofa en 2º de bachillerato? En estos tiempos que corren, en los que hay quien promueve que las mujeres disfruten obligatoriamente de una presencia “paritaria” respecto a los hombres, la pregunta cobra todo su sentido. Desde el desarrollo de la [1] filosofía del género, y el subsiguiente rescate del silencio de filósofas de la antigüedad, parece que deberíamos considerar la posibilidad de modificar el currículum de la asignatura e incluir alguna mujer en el mismo. Los argumentos a favor y en contra deben ser revisados minuciosamente…
Por un lado, están los que miran este tipo de propuestas con cierto escepticismo: si un filósofo es incluido en el currículum de una asignatura, debe ser por la calidad de sus ideas y por su trascendencia en la historia del pensamiento y de la cultura, no por cuestiones de género. No estudiamos a Kant, por ejemplo, porque pertenezca al género masculino, sino porque su Crítica de la razón pura es una de las obras cumbre de la Historia de la filosofía. La calidad del pensamiento debería ser, desde este punto de vista, el criterio principal. ¿Excluye esto a las mujeres? Para algunos sí, a no ser que se quiera incluir a filósofas del siglo XX, ya que en los siglos anteriores la posición social y cultural de la mujer impedía que pudiera empeñar su vida en el mundo del pensamiento. Por eso estudiamos a Nietzsche, por ejemplo, y no a L.A. Salomé. No es que las mujeres no sepan pensar, se dice, sino que el machismo imperante no se lo ha permitido. Situación que está en vías de solucionarse en la actualidad.
Como respuesta, los defensores de la filosofía del género argumentan que, en algunos casos, la producción filosófica de la mujer se ha escondido o despreciado de un modo intencionado. Las producciones filosóficas “masculinas” se han sobrevalorado en algunos casos, mientras que ideas interesantes de las mujeres han sido ignoradas por una historia de la filosofía escrita por hombres. Se debe rescatar toda esta filosofía valiosa, y, por supuesto, incluirla en los diferentes currículums. Como se ve, la cuestión no está del todo clara. ¿Se debería modificar el currículum para que aparezca alguna mujer? ¿Se deba valorar exclusivamente la calidad de las ideas, o también hemos de tener en cuenta que el hecho de que una mujer filosofara en las sociedades del pasado es ya todo un triunfo del pensamiento libre y por tanto debe recibir atención? ¿Deberíamos fijar esa cuota en algún tanto por cierto? Como veis, en la historia de la filosofía aparecen también cuestiones de la vida diaria…
Anotacion impresa de Boulé: http://www.boulesis.com/boule
Enlaces que aparecen en esta anotación:
[1] filosofía del género: http://www.nodo50.org/mujeresred/filosofas.html
Click aqui para imprimir.