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Del liberalismo a la imbecilidad moral

A partir de recientes declaraciones de Aznar · Actualidad


Vivimos en sociedades liberales. Esto quiere decir, entre otras cosas, que el poder político debe trabajar para preservar la libertad individual. Una libertad entendida en sentido “negativo”: que nadie se inmiscuya en mi vida privada. Lo público se instaura así como una protección de lo privado. Claro, que este liberalismo no puede ser extremo: el estado ha de establecer ciertas leyes y ha de crear organismos para que la convivencia entre individuos pueda darse en términos de justicia. Cuánto interviene el Estado en la vida pública es una de las cuestiones que separan a los liberales (supuetamente partidos “de derechas”) de los socialistas (supuestamente partidos “de izquierdas). Los liberales defienden la “no intervención”, mientras que los socialistas abogan por el intervencionismo. Y todo esto ¿a cuento de qué? Pues a cuento de uno de los últimos ejemplos que se pueden encontrar de un liberalismo mal entendido: las declaraciones de Aznar durante la semana pasada al recibir un premio de los productores de vino

El argumento era, literalmente, el siguiente: “Déjame que beba tranquilamente; no pongo en riesgo a nadie ni hago daño a los demás”. Algo que tampoco estaría tan mal si no hubiera añadido lo siguiente: “A mí no me gusta que me digan no puede ir usted a más de tanta velocidad, no puede usted comer hamburguesas de tanto, debe usted evitar esto y además a usted le prohíbo beber vino”. Para el señor Aznar, la persecución de publicidad de las hamburguesas de cierta talla, o el conato de limitación de publicidad del vino son una intromisión intolerable del estado en su vida. Algo que podría ser aceptable si el alcohol no fuera una de las causas más importantes en accidentes mortales o si una alimentación inadecuada no fuera el origen de problemas vasculares y de otros muchos, además de una merma significativa en la calidad de vida. No estoy defendiendo con esto una legislación férrea o una “ley seca” que se extienda también a las hamburguesas, pero la irresponsabilidad que manifiestan estas líneas es inaceptable.

La prepotencia y la soberbia se pagan, como en aquella ocasión en que el pueblo español dijo algo así como “A mí no me gusta que nadie, por muy poder público que sea, me meta en una guerra o que me digan mentiras cuando se producen atentados”. Las declaraciones son tan lamentables y miserables que se podrían criticar desde múltiples puntos de vista. Sin embargo, para elevar un poco el debate, podríamos situar esa pretensión liberal en el centro del diálogo de hoy: ¿Hasta dónde nos gusta que respeten nuestra libertad? ¿Dónde está la frontera de lo que consideramos “inviolable”? Ya un autor como Kant (que ha sido interpretado como liberal) decía que una sociedad con la mayor libertad es aquella en que la libertad individual está limitada. Bien, hemos de renunciar a parte de nuestra libertad para que todos seamos libres. Pero, ¿hasta dónde? ¿A qué aspectos no estamos dispuetos a renunciar? ¿En qué consiste esa libertad que debe preservar todo gobierno? A buen seguro es mucho más sano discutir sobre estas cuestiones que atiborrarse de vino, comer hamburguesas XXL con ingredientes adictivos o decir imbecilidades desde una tribuna revestida del amargo sabor del poder perdido.

§ | Miguel | 7/May/2007 | 14:06 | Añadir comentario | Añadir trackback

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14 comentarios a “Del liberalismo a la imbecilidad moral”

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La cuestión es realmente, a mi juicio, una de las más importantes que cabe plantearse a nivel político. En particular resulta preocupante que no se fomente una cierta libertad positiva que vendría precedida de unos patrones de más o menos igualdad. En cualquier caso Aznar tiene una comprensión muy elemental de las cosas, una comprensión primitiva, de ahí que se confunda. Si a eso sumamos sus evidentes problemas mentales pues nos alegramos de que ya no gobierne.

§1 | Hemicefalo | 7/05/2007 | 18:45

Aznar plantea una cuestión relevante desde el punto de vista político - de hecho uno de los temas estrella de la agenda de cualquier filosofía política: la deriva de la actuación coactiva de la Ley hacia el control de nuestros cuerpos y sus placeres, la biopolítica. Lo que sucede es que este hombre - más allá de nuestras antipatías - es un cambalache de tendencias que deja perplejo. la tesis es un refrito de liberalismo-libertario (neocon) y casticismo patrio (”el gobierno de la genitalidad masculina”). En cualquier caso no me parece lo más grave de lo que viene diciendo desde que dejó la política activa.

§2 | Luis González | 7/05/2007 | 19:50

¡Hola!
Bueno, podríamos hablar largo y tendido de Aznar, pero preferiría aprovechar la verborrea banal del expresidente para resituar la cuestión, y volver sobre las preguntas políticas… ¿Hasta dónde puede legítimamente el Estado interferir en la vida de los individuos?

§3 | Miguel | 7/05/2007 | 19:57

aznar ha sido el mejor presidente de la democracia, y eso os duele, ha vosotros os gusta mas la corrupcion de felipe gonzalez o de polanco, eso es lo que mas os va. Yo estoy de acuerdo con aznar la muerte de los conductores se producen por que somos imprudentes, fijate que hemos votado ha z-eta-p

§4 | fernando | 7/05/2007 | 20:17

Faltaba el friki neocon y con fernando ya lo tenemos. No se puede hablar de política sin que aparezca alguien venido de la caverna internautica.

§5 | Hemicefalo | 7/05/2007 | 21:38

Saludos , amigos…
La imbecilidad moral y de toda indole se combate y debemos de hacerlo de manera energica… Con unos amigos acabamos de abrir una estacion de radio por internt http://www.lanuevarepublica.org/ donde la tónica es la libertad.
Queremos invitarlos a que la escuchen , a que participen y , si les interesa, conduzcan…La radio es de todos, por elo momento solo trasmitimos personas de Mexico, Venezuela y Canada, quisieramos internacionalizarla más…Los temas hablados son la música, el chavismo, la politica de izquierda, la poesía, el sexo, las drogas, y, en mi participación, La Nada-sabados de 00:00 a 02:00 am ciudad de mexico. Por su atencion , gracias.

§6 | Liorett | 7/05/2007 | 22:50

Más allá de las antipatías personales -con Luis-, opino que es correr mucho ir del liberalismo a la imbecilidad. La imbecilidad no conoce de posiciones ideológicas,consiste al contrario en sostenerse sobre el bastón de una ideología que te menoscaba.

Una actitud que se está enquistando de manera alarmante en el sector “progresista” de nuestro país es la posición paternalista desde la cual el gobernante parece conocer mejor que nadie lo que el gobernado quiere o necesita. A mi modo de ver es en la política educativa donde de forma más clara se manifiesta esta posición. Toda la parafernalia de la Logse es producto de ese espíritu.

El estado no puede pretender mejorar, ni reformar al ciudadano, cuando manifiesta esa voluntad acaba devorando al individuo que pretendía mejorar, el ciudadano desaparece y aparece el súbdito-rehén. El estalinismo no es un accidente, pertenece a la lógica de una ideología. El padrecito Stalin es, también,el huevo de la serpiente.

§7 | Serenus | 7/05/2007 | 23:15

La verdad es que, tras seguir los escritos de esta bitácora durante mucho tiempo, este artículo me pareció fuera de contexto y ajeno a lo que Miguel suele escribir en el sentido de que siempre lo había sentido respetuoso y sin insultar ni menospreciar a nadie.
Y, contra la costumbre, aquí se menosprecia a un personaje que, pese a ser político, no tiene nada de “imbécil moral”. Además se utilizan expresiones como “atiborrarse de vino” y otras que, en mi parecer, no sólo Aznar no ha utilizado sino que persiguen denigrar su persona. Por ejemplo, se dice que la publicidad de las hamburguesas o del vino son “una intromisión intolerable” (y subrayo este adjetivo como exageradísimo ante la extresión utilizada por Aznar de “A nadie le gusta”. Del no gustar al ser intolerable hay mucho trecho.

Así, también, en este artículo se dice “si el alcohol no fuera una de las causas más importantes en accidentes mortales” demonizando en exceso el alcohol o el vino ya que no es cuestión del todo o nada sino de medida.

No es que me gusten las palabras de Aznar, pero creo que se las ha exagerado excesivamente y que no son tan graves (”decir imbecilidades”) como aquí - y en otros medios y artículos - se presentan.

No creo ser el único que haya visto a una persona tomar una copa o dos de vino y conducir impecablemente a continuación. Y tampoco todos los accidentes son producto del alcohol.
La relación alcohol - accidente se está imponiendo de manera algo acrítica, puesto que debiera ser exceso de alcohol. De igual manera que tomar una hamburguesa XL o un buen plato de paella algún día no conlleva necesariamente ni a la gordura ni al infarto.

¿Y quién ha de decirnos cuántos plátanos podemos comernos en un día? La cita de Kant me parece magnífica, pero no sólo dedicada a qué aspectos, sino también a qué medida, puesto que no puede ser el todo o nada.

Y aquí creo, y quizás en esto tenga razón Aznar, que es el propio individuo quien sabe hasta dónde puede llegar en cada momento, aunque nunca convenga aproximarse a los límites, y no el Estado que impone unas medidas iguales para todos.

§8 | Fabián | 8/05/2007 | 17:26

Llego tarde a esta nota, pero esto me permite relacionarla con una noticia del día siguiente, es decir de hoy día 8 de Mayo de 2007. Y es que La fiscalía del estado o una asociación de fiscales u otro organismos relacionado con los fiscales ha propuesto que las mujeres maltratadas que han denunciado el caso estén obligadas a declarar en el juicio contra su agresor aunque estás hayan retirado la denuncia. Plantean esta medida como alegación o corrección a la ley de igualdad, que también regula las cuestiones de maltrato. Según la ley las mujeres no están obligadas a hacerlo una vez que han retirado la denunica. Y este caso peculair ocurre en el 10% de los casos en los que dejan al ministerio públicos con “el culo al aire”, valga la expresión. Esto parece una intromisión del Estado, más allá de la privacidad, en la misma voluntad individual. Pero -argumentan- los fiscales- llegado el caso, la fiscalía debe seguir adelante con el proceso contra un agresor si ha percibido indicios de delito. Y debe hacerlo, evidentemente, al margen de la voluntad del denunciante. Al denunciante no se le obliga a sostener su denuncia, sino que se le exige que preste declaración, ya como testigo, en un proceso contra un agresor. La coletilla de la noticia, que escuché en la radio, la pone la fiscal entrevistada diciendo que toman esta medida para proteger a esa víctima que se niega a seguir adelante con la denuncia.

Parece, desde luego, rocambolesco, pero son estos casos los que ilustran lo fina que es la línea que separa la sacrosanta libertad individual de la ¿necesaria? intromisión del estado.

PREGUNTA: ¿Debe el estado protegernosde nosotros mismos?

RESPUESTA PARADÓJICA: Cualquiera de los lectores de este Blog contestaría que no. Pero todos estamos en condiciones de encontrar más de una docena de ejemplos para los que opinaríamos que si.

§9 | Alberto | 8/05/2007 | 17:55

¡Hola de nuevo!
Vuelvo a repetir que el fin del artículo no era ridiculizar a Aznar, sino exponer el absurdo del argumento liberal cuando se lleva a los extremos que él lo hizo. En cualquier caso, nadie está libre de decir imbecilidades (ni siquiera yo mismo…) y de la misma forma que en otra ocasiones se ha criticado a políticos del psoe pues esta vez ha tocado al pp. Una consecuencia más de no sentir “los colores” de ningún partido, es decir, de no ser rojos, ni azules, ni naranjas, ni verdes…

Por eso, Fabián, voy a aprovechar esta última parte de tu comentario para continuar con el debate. No tengo yo tan claro que el propio individuo sepa hasta dónde puede llegar. Vivimos quizás en una cultura de la responsabilidad que espera demasiado del invididuo, pero una y otra vez nos encontramos con hechos que desmienten esta hipótesis: botellones, drogadicción, disidencia educativa… ¿Verdaderamente puede el individuo ponerse límites a sí mismo o estamos permanentemente “tentados” a abusar de nuestro poder cuando lo tenemos? Ahí está la clave…

§10 | Miguel | 8/05/2007 | 17:56

Tienes razón. Miguel, en esto. Entre las personas siempre hay errores, equivocaciones y aciertos.
También me parece bien que desde los Gobiernos se intente encauzar los temas, pero todo es cuestión de equilibrios.
No comparto las palabras de Aznar, pero creo que tampoco son desechables y es una opinión como otras varias.
Hay personas que se saben autolimitar y han adquirido ciertas prudencias y, cómo no, hay también personas que, en algún tema y en algún momento, pierden la prudencia - tanto si hay normas como que no -. Pero, por lo general, hay muchas personas que saben hasta dónde han o pueden llegar. Incluso con los medicamentos, por muy recetados por el médico que estén, luego es el propio enfermo el que decide tomarlo o no o tomarlo en menor cantidad.

Bueno, Miguel, enhorabuena por tus artículos que me parecen muy buenos y que sigo diariamente aunque llevo una temporada larga que estoy muy reacio hacia los comentarios.

§11 | Fabián | 8/05/2007 | 19:47

Leí en esta página (http://www.efimera.org) una cita que puede servir bien para lo que os ocupa; es de Werner Jaeger:

«Cada cual pertenece a dos órdenes de existencia y hay una estricta distinción, en la vida del ciudadano, entre lo que es propio (ἲδιον) y lo común (κοινόν). El hombre no es puramente “idiota”, sino también “político”.»

§12 | Maldemus | 8/05/2007 | 20:02

El alcohol en su justa medida como bien dice Escohotado rompe los límites intrapersonales de intimidad sin invasión de ésta, es decir hace que la conversación fluya y sea enriquecedora(obviamente todo dependera también de lo que se hable), no entiendo la demonización de los botellones.¿Qué tiene de malo quedar con un grupo de amigos y beberse unos tragos?. A mí me parece bien siempre que no sea la única afición y forma de pasar el tiempo libre de cada uno,reconozco que esta es la única motivación de muchos jovenes pero entendido de esta forma,¿Lo considerais tan dañino? Las declaraciones de Aznar me parecen desafortunadas, es más quedo en evidencia al verse unas imagenes en televisión en las que se veía una campaña de la DGT propulsada por su gobierno, en cualquier caso las advertencias sobre una mala alimentación o la conducción bajo los efectos del alcohol me parecen correctas. La verdadera habilidad en estos temas es tener sentido de la moderación.Un saludo

§13 | Techeante | 8/05/2007 | 22:43

The New World order it’s over!!
La gente está despertando del sueño tecnoelitista.
El club Bildenberg no puede dominar el mundo porke al planeta es dominado por la vida…
La revolución a comenzado y al fin la humanidad será libre.
Freud nos avisó a tiempo…
Nunca mais la política como “estamento superior” al conociemiento científico.
La verdad está al caer…

§14 | hypnostik | 14/09/2008 | 23:27

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