¿Dónde está la revolución de las bitácoras?
Ya hace más de dos años que esta bitácora lleva en funcionamiento, y hay otras muchas que llevan más tiempo, y tienen más experiencia en el manejo de esta herramienta, y en el mundo de las bitácoras en general. El caso es que cuando nosotros empezamos, daba la sensación de que estaba expandiéndose una nueva forma de comunicación, más flexible, dinámica y sencilla que todas las que existían en su día, y que quizás esto trajera algunos cambios en diferentes ámbitos: para empezar cambiarían las relaciones personales, pero también otras esferas de la sociedad como el periodismo, la educación, las empresas, la economía… Y de fondo, se podían leer de vez en cuando aquellas historias sobre bitácoras que habían cambiado cosas: gente que empezaba a ganar dinero, “bloggers” cuyas anotaciones habían provocado dimisiones y ceses, cambios políticos motivados por bitácoras. En fin, que no han sido pocas las bitácoras en las que, a lo largo de este tiempo, se ha podido leer que las bitácoras iban a ser una verdadera revolución social.
Es probable que estas mismas sensaciones las hayan experimentado todos aquellos que hayan abierto una bitácora en estos dos años. Quién sabe, puede que la “blogosfera” sea una bomba de relojería, siempre a punto de estallar, pero con la pólvora mojada. Todas las expectativas de las que hablaba un poco antes se han visto rebajadas, creo, con el paso del tiempo. Basta leer las [1] noticias de [2] Bitácoras.com, para darse cuenta de que el mundo de las bitácoras es, como tantos otros, un tanto endogámico. No en vano, entre las 50 bitácoras más enlazadas figura un número muy significativo de “metabitácoras” y de bitácoras tecnológicas. Siendo así, parece que la revolución bitacoril, se va a quedar un poco por debajo de lo esperado, o que al menos va a ser una revolución lenta, muy lenta. Algo que quizás no encaje demasiado con el concepto de revolución.
No nos podemos olvidar, por otro lado, de que hay condicionantes sociales y tecnológicos para que la revolución se haya quedado a medio camino. Si la sociedad no está aún mayoritariamente conectada a la red, mucho menos lo estará a las bitácoras. Pero tampoco hemos de ser ingenuos: la generalización de la red supondrá que se mutiplique el número de bitácoras, lo cual, probablemente, disminuirá los posibles efectos de las mismas. Si en un futuro cercano hubiera en España, pongamos por caso, 30 millones de bitácoras, los “lectores” se limitarán, en la mayoría de los casos, a leer a las personas que para ellos son significativas: familiares, amigos, y grupos de intereses comunes. Cada uno va a “lo suyo” en la vida real, y así sucederá también en los medios virtuales. Con la ventaja, esta es innegable, de que se amplían las posibilidades de comunicación, y esos grupos de intereses a los que me refería antes podrán estar formados por gentes de diversos países, que quizás nunca lleguen a conocerse en persona. ¿Es ésta la revolución de las bitácoras de la que se lleva hablando ya varios años?
Anotacion impresa de Boulé: http://www.boulesis.com/boule
Enlaces que aparecen en esta anotación:
[1] noticias: http://www.bitacoras.com/noticias/
[2] Bitácoras.com: http://www.bitacoras.com/
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