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El maravilloso mundo de la basura

Resonancias filosóficas de un concepto cercano
Hay un episodio del Parménides platónico, en el que el viejo filósofo eléata charla con Sócrates sobre la basura. El pásaje es ya célebre y ha sido popularizado, entre otros, por Gustavo Bueno, que lo utilizó como motivo (quien sabe si como excusa o coartada) para interesarse por aquel primer gran hermano y escribir luego un libro sobre la telebasura y la democracia. El caso es que en apenas unas líneas, Parménides le enmienda la plana a Sócrates por despreciar la basura y otras realidades materiales. Una doble lectura cabe hacer de la enseñanza parmenídea: nada hay que deba permanecer ajeno a la filosofía y realidades aparentemente repugnantes pueden encerrar dentro de sí más sustancia de lo que se sospechaba. La basura se ha convertido hoy en un tema social, político, artístico, científico, económico... ¿por qué no atreverse entonces a husmear entre ella de una manera filosófica"

Para empezar, el mero hecho de su existencia es motivo para el pensamiento: todos hemos oído decir alguna vez que hace no muchos años no había basura. Todo se aprovechaba, nada era superfluo en sociedades en las que faltaba de todo y nunca sobraba nada. ¿Acaso vivían en sociedades menos ecológicas o más sucias" Quien sabe. El mejor síntoma de la apreciación subjetiva y cultural de la basura podemos encontrarlo en los grandes contenedores o los basureros municipales: el desperdicio de unos es desgraciadamente el modo de vida de otros. Así es nuestra civilización, esta es nuestra cultura: vivimos en un sistema en el que unos comen entre las basuras de otros. Todos seres humanos en sociedades democráticas que garantizan la igualdad de oportunidades y la libertad. Expresado en términos políticos: los desagües del estado del bienestar están llenos de miseria. Y sonará duro, pero es una consecuencia natural del imperio de la basura: si a tantas actividades se le añade el adjetivo basura, parece que para occidente también hubiera hombres basura.

Y es que los olores económicos y políticos de la basura nos llevan al terreno antropológico: quizás la basura, por encima de otros escaparates, sea un lugar en el que investigar sobre la naturaleza humana. Y no sólo como productores/consumidores sino desde otra perspectiva: quizás en nuestra propia condición existan ya "desperdicios", sobras. Los genetistas hablan de "basura genética" y desde la tradición racionalista-ilustrada se han señalado ciertas remanencias del pasado como desperdicios: el instinto, el odio, la violencia... la irracionalidad. Esa es la verdadera "basura humana". El problema, sin embargo, se ha dado la vuelta a raíz de la posmodernidad que señala la ilusión de la razón (el ser humano que se imagina a sí mismo como racional, libre, dueño de sí) como la verdadera basura, como algo de lo que debemos precindir. Economía, política, antropología... y eso por no hablar de la ética de la basura. ¿Acaso no tenía razón Parménides en el pasaje señalado más arriba"

Excelencia y basura se definen y redefinen constantemente. El sabio aquel que decía : "¿Habrá otro tan pobre y mísero que yo?" Encontró la respuesta al dar la vuelta: "Otro sabio recogía(consideraba adecuado) lo que el primer sabio despreció". LO mismo cabe decir, en el caso genético, lo que para un genetista molecular puede ser un error o un defecto, para un genetista evolucionista puede ser una posibilidad de futuro. SEguimos. metafísicamente, en el mismo problema que ayer - las redefiniciones de nuestros marcos conceptuales. Salud y librepensamiento ( y suerte con el concurso de traslados)

El maravilloso mundo de la basura La basura se ha convertido hoy en un tema social, político, artístico, científico, económico… ¿por qué no atreverse entonces a husmear entre ella de una manera filosófica?. Así es nuestra civilización, esta es nuestra cultura: vivimos en un ...

[...] la atención una entrada escrita por Miguel Santa Olalla en su blog Boulé. Tiene como tema la basura. Y la afirmación de que nada le es ajeno a la filosofía. Especialmente me ha llamado la atención [...]

La basura, tema que nunca se me habia ocurrido considerar con el presente enfoque, me da lugar a aplicar la concepción filosófica que rige mi pensamiento, mis actos y mis juicios. La ignorancia y el nivel de conocimientos alcanzado en cada etapa, nos lleva a enjuiciar lo que nos rodea de acuerdo a nuestros prejuicios o desconocimientos, La evolución de la materia y con ella del cerebro el conocimiento, la cultura, la ciencia y la técnica, determinan nuestra visión y capacidad de comprender cada cosa que nos rodea. La basura materialmente hablando no existe. En Gaia,sistema homeostatico de la tierra, no hay sobrante (basura)simplemente hay materia que no tenemos, la humanidad, la capacidad de darle un sentido homestatico como sí lo hace el planeta tierra. Todo llevados por la apropiación irresponsable de las producción sobrante y la ambíción enfermiza e irresponable de los sectores de poder de facto que manejan el país y el mundo, aún.

[...] de la basura, auténtico símbolo de un mundo que genera una inmensidad de residuos de todo tipo. Sobre algunas de sus connotaciones filosóficas ya hablamos en su día. Hoy quisiera proponer un tema bien distinto: la posibilidad de que exista filosofía basura. Y es [...]