El profesor TIC frente al espejo
Espejo: ¡Buenos días!
Profesor TIC: Hola
E: Hay que ver cómo pasa el tiempo…
P.T.: ¿Por qué lo dices?
E: Porque a todos los que pasais por aquí delante os suele ocurrir lo mismo
P.T.: No tengo el día para tonterías
E: Me refiero a que no sólo cambiáis físicamente. Vuestro rostro va cambiando a diario y a medida que envejecéis también cambia vuestra forma de ser. Al cabo del tiempo dejais de ser el que erais.
P.T.: Pues no sé por qué lo dices. Siempre he sido coherente con lo que pienso.
E: ¿Recuerdas cuando empezaste a dar clase y a experimentar con las nuevas tecnologías?
P.T.: Pues claro que me acuerdo, anda que no me tocó currar aquella época: clases normales, tardes enteras dedicadas a aprender por mi cuenta…E: Efectivamente, trabajaste mucho en aquella época. ¿Recuerdas lo que decías entonces de la administración?
P.T.: Pues claro que me acuerdo. La administración no apoyaba a los docentes implicados con las TIC ni reconocía su trabajo.
E: ¿Y dónde vas a ir a trabajar hoy?
P.T.: Pues lo sabes de sobra, tengo que ir a la dirección general.
E: Vaya, resulta que en pocos años has pasado a formar parte de la administración. Centros de formación, direcciones generales, puestos elegidos “por libre designación”… parece que al final no se te dió tan mal el tema de las nuevas tecnologías.
P.T.: Bueno, en realidad no es así del todo. Me venía bien la subida del sueldo. Sabes que en casa tenemos gastos. Además, era un puesto en el que poder sacar partido a todo lo que había aprendido: ¿Acaso hubiera sido mejor que los puestos relacionados con las TIC fueran ocupados por los que no tienen formación suficiente?
E: Supongo que no, pero siempre defendiste que los puestos fueran convocados públicamente y que todos pudieran tener acceso: ¿Fue transparente tu elección o aprovechaste los “contactos” de la red?
P.T.: Mira, hubo una convocatoria pública y se pudo presentar quien quiso.
E: si el tema de una convocatoria con ciertos perfiles, que exige proyecto y sin apenas tiempo para presentarte te resulta molesto, podemos hablar de otras cosas: ¿Recuerdas lo que decías de las editoriales en los primeros años?
P.T.: Pues claro. Que eran un grupo de poder, instalado en modelos de enseñanza anticuados.
E.: Y si pensabas eso ¿cómo es que ahora colaboras activamente en la plataforma creada por una editorial?
P.T.: No tiene nada que ver. Precisamente al crear la plataforma están incorporando las nuevas formas de enseñar.
E.: ¿Y no es un poco presuntuoso pensar que son las editoriales las que se han adaptado a tí? Sabes que te dan un pellizco económico. ¿Cuánto tiempo hace que no publicas recursos gratuitos en tu blog, que no preparas materiales para alumnos?
P.T.: Es que ese no es mi trabajo ahora. Ahora trabajo en formación del profesorado y colaboro con una editorial. No creo que sea ningún pecado.
E.: Y no lo es. Simplemente quería que reflexionaras. Quizás las nuevas tecnologías no transformaran tanto tu manera de dar clase. Fíjate que sólo unos años después de empezar a usarlas has abandonado las aulas. Seguro que tendrás pensado volver a ellas…
P.T.: Pues claro, pero no ahora. Tengo un trabajo importante que es formar a profesores. Esa es mi prioridad ahora y no creo que tengas que echármelo en cara.
E.: Te estás poniendo un poco tenso… A mi manera de ver antes creías en el trabajo gratuito, en el poder educativo de las TIC’s y empezaste a trabajar pensando en tus alumnos del aula.
P.T.: Así era y así es.
E.: Sin embargo ahora ya no tienes alumnos reales, tus proyectos iniciales están casi abandonados, y tan sólo participas cuando cobras por ello. Por no hablar del puesto que ocupas en la administración y la editorial. ¿Acaso pensabas que ibas a ser capaz de cambiarlas? Puede que hayan sido ellas las que te hayan cambiado a ti.
P.T: Mira no tienes ni idea de lo que estás diciendo. Tengo una famiia, unos gastos y gracias a las nuevas tecnologías he podido mejorar mi posición. Trabajo más cerca de casa y en algo que me gusta y realiza más que estar dando clase. Gasté mucho tiempo en formarme, esfuerzo y recursos económicos. Lo que tengo ahora y el lugar que ocupo me lo he ganado a pulso.
E.: A pulso de hacer lo contrario que pensabas y decías. Las nuevas tecnologías no cambiaron tu manera de educar. Las has usado como promoción personal.
P.T.: Qué sabrás tú de las nuevas tecnologías y de cómo las he usado.
Después de esta conversación el profesor comprometido con las TIC rompió el espejo de su casa. Eso no cambió la realidad, pero le permitió vivir más tranquilo. ¿Cuántos de los miles de profesores que llevamos años trabajando con las TIC podríamos situarnos frente a este espejo manteniendo firme la mirada? ¿O acaso hizo bien el profesor al romper el espejo?
Anotacion impresa de Boulé: http://www.boulesis.com/boule
Click aqui para imprimir.