filosofía, deliberación y pensamiento

Boulesis.com · Página inicial · Filosofía, deliberación y pensamiento
Estás en Boulesis.com > Boulé > Anotación: Es el presente el que piensa por nosotros

Es el presente el que piensa por nosotros

Sobre los paralelismos históricos · Filosofía


Hay un fenómeno curioso en la historia que siempre me ha llamado la atención: a menudo ocurre que dos personajes históricos aplican en su disciplina (arte, ciencia, filosofía…) una misma idea. No me estoy refiriendo, por ejemplo, al hecho de que dos científicos por vías de investigación distintas lleguen a los mismos resultados (algo llamativo, por otro lado): la historia de la ciencia está llena de estos ejemplos. Estoy pensando en otro tipo de afinidades que saltan ineludiblemente cuando se estudia la historia de la filosofía y que nos obligan a conectar campos del saber aparentemente tan distantes que no se hubiera esperado que exista esa relación. Por ejemplo: mientras Calderón ponía en tela de juicio la autenticidad de la vida y planteaba si acaso no sea un mero sueño, Descartes se planteaba si acaso nuestra vida no sea un engaño y creamos estar despiertos cuando en realidad soñamos. Dos autores de ámbitos distintos, que con toda probabilidad no se leyeron mutuamente, utilizando una misma idea dentro de su actividad creadora. ¿Mera casualidad?

Podría ser una carambola histórica si los ejemplos no abundaran: la metáfora del reloj se impuso a partir de siglo XVI como una de las fuerzas motrices del pensamiento. Así, se pensaba que el hombre era como un reloj, que el universo era como un reloj… Es, entre otras cosas, la concepción mecanicista del universo la que permite el progreso de la física, aunque esta metáfora se viera trastocada a partir del siglo XIX con la teoría de la evolución. Artistas, literatos, filósofos y científicos fascinados por la idea de poder medir el tiempo gracias a una máquina. Más ejemplos: más de una vez hemos escuchado que la voluntad de poder nietzscheana no puede interpretarse en sentido biológico, pero ¿acaso no escuhamos ecos de la lucha por la supervivencia de Darwin al leer ciertos pasajes de Nietzsche? ¿Se estaban copiando Marx, Freud y Nietzsche cuando critican la razón moderna o es tan sólo una coincidencia derivada del compartir un mismo periodo histórico? Por alguna de estas razones habría que explicar que Ricoeur llamara al economista, al psiquiatra y el filósofo, “maestros de la sospecha”.

Los ejemplos podrían multiplicarse en cada período histórico: da la sensación de que existieran tendencias del pensamiento que moldean (quizás de forma inconsciente) el vivir y el hacer de las gentes. Como si cada individuo fuera en realidad un servidor de su tiempo, encargado de aplicar las ideas más extendidas en los diversos campos de investigación. Como si las “epistemes” de las que hablaba Foucault cobraran vida y más que una hipótesis teórica fueran el verdadero motor de la realidad y se encargaran de organizar nuestro pensamiento, motivarlo y orientarlo. Se trata, en definitiva, de los motivos de cada tiempo: el espejo o el engaño del barroco no es sólo una propuesta artística. La simetría, la perspectiva o la propuesta de la teoría de la evolución no son sólo criterios específicos de una disciplina: podemos encontrar ejemplos que sacan a la luz paralelismos interdisciplinares. ¿No será que acaso sea el presente, el tiempo y la cultura en que vivimos, los que verdaderamente avanzan y progresan y no seamos nosotros mucho más que sus portavoces? Se agradecen ideas al respecto y, por supuesto, más ejemplos sacados de la historia de la ciencia, la filosofía, el arte, la religión…

§ | Miguel | 29/Abr/2008 | 13:32 | Añadir comentario | Añadir trackback

Más anotaciones relacionadas

3 comentarios a “Es el presente el que piensa por nosotros”

» Escribe tu comentario

¿Quieres decir que hay “Algo” nos dice a a través de las palabras que creemos decir? ¿ese algo es “lo Presente” y todos los productos del espíritu o la mente son hijos de ese Lo Presente? Así, en la historia de la religión se habla de la coincidencia en el tiempo - en torno a los siglos VI-V - de la coincidencia de los sabios: Buda, Confucio, Mahavira, los Upanisad, los profetas judíos, los filósofos… todos con grandes propuestas éticas universalistas, que apuestan por lo comunitario y la compasión… O también, en nuestros días, hablamos de la coincidencia de posmodernos y modelos de incertidumbre(caos, red, complejidad…). ¿Lo Presente se apodera de la pluma y la neurona?.

No lo sé. Pero tampoco conviene olvidar que en la época de Descartes y calderón, con sus sombras y dudas, la guerra de religión dogmática deja poco lugar a la duda.O, a la contra, el racionalismo duro del cartesio se ve punteado por la reflexión de Montaigne, el instinto hacia la tarea infinita del géometra se ve circundado por aquellas palabras del otro francés en las que nos pedía que no pretendiéramos que la zancada fuese más larga que la pierna. O en la época nietzscheana y todas las sospechas brotan exitosos los liberales humanitaristas y, frente a ellos, los tradicionalistas(Maistre y su defensa del verdugo como mano de la providencia).

Lo Presente como motor de nuestra escritura? ¿O es un deseo? ¿No hay un placer secreto en este sentirse dominado por una fuerza que nos desborda y da verdad a nuestras incoherencia en un salto hacia adelante (el gran salto)?

La filosofía de la historia es un gran juego. Lo Presente es un espadón. Lo contemplaré, amigo, sentado con Gorgias y Montaigne: todo puede ser y es pensado en todo momento, y factores externos (y humanos, muy humanos) hacen criba de popularidad ( o profundidad o verdad). por ello no conviene pretender ir más allá de la precariedad y, quizás, al modo zen o al modo griego, dejarse asombrar por la inmensa pluralidad de las formas.
( NOTA: Planteo la reflexión desde un cierto ironismo privado - destrucción de ideas - que no quita esfuerzo en nuestra lucha por las causas que merecen ser preservadas como mejores: la presencia de la filosofía en la escuela o la solidaridad. Como Descartes decía, son estas obras que hago en mi casa y no pretenden modificar la ciudad)

Salud

§1 | luisgonzalez | 29/04/2008 | 15:03

¡Hola Luis!
Es probable que no me expresar bien del todo y quizás el ejemplo de las epistemes nos remita a una configuración del conocimiento demasiado cerrada…

Estoy de acuerdo contigo en que en todo tiempo han convivico gentes de todo tipo y condición: el empirismo y el racionalismo son enemigos íntimos y habitantes de un mismo presente. Y tampoco hemos de negar que haya habido filósofos escépticos prácticamente en todo tiempo.

Yo pretendía referirme a algo quizás menos importante pero que respira debajo de las teorías: los ejemplos, las metáforas o concepciones de fondo que alientan no sólo a diferentes teorías dentro de una misma disciplina, sino a disciplinas distintas. Lo que me llama la atención es que, por ejemplo, la metáfora de la vida como sueño sirva tanto para filosofía como la literatura. O que la intuición de que los recursos no dan para todos y que por tanto se desencadena una lucha puede estar en Malthus (economía), Darwin (biología) o incluso Nietzsche (filosofía).

Llevando la metáfora a nuestro tiempo: sin tener controlado lo que van haciendo otras disciplinas, apostaría a que la metáfora del ordenador respira por debajo de investigaciones biológicas, económicas, psicológicas y filosóficas. De manera que cualquier investigador (o sencillo lector) del siglo XXV detectará estos elementos comunes sin dificultad.

En fin, no sé si me explico… No es que se compartan ideas en una disciplina o que haya disciplinas dominadas por un enfoque: es que distintas disciplinas adoptan las mismas metáforas-raíz (valga la expresión). Y eso, aceptando desde luego la pluralidad a la que tú haces referencia…

§2 | Miguel | 29/04/2008 | 16:40

«…el individuo es hijo de su pueblo, de su mundo, y por mucho que quiera estirarse, jamás podrá salirse verdaderamente de su tiempo, como no puede salirse de su piel»

Hegel, Lecciones de Historia de la Filosofía

Esa imagen tan gráfica creo que ilustra perfectamente lo que propones:
Del mismo contexto, aunque sea en distintas disciplinas, surgen problemas afines, y las soluciones a ellos surgen del mismo sustrato cultural y, así, resultan paralelas.

No nos debería asustar el fantasma del determinismo que parece vislumbrarse; sólo la libertad y la creatividad de los individuos de cada época puede elaborar esas respuestas, inevitablemente enmarcadas en su tiempo, pero necesariamente originales respecto a las de cualquier otro.

§3 | Crisálida | 29/04/2008 | 16:59

Escribe tu comentario

Trackbacks a “Es el presente el que piensa por nosotros”

Para marcar una referencia o hacer un trackback a esta anotación utiliza esta URL

-->