Boulesis.com

¿Es posible otra política?

Desde hace unas semanas se está hablando del [1] manifiesto que un conjunto de intelectuales ha publicado sobre la falta de representatividad de los partidos políticos en Cataluña (a través [2] libro de notas leí también una [3] entrevista con Félix de Azúa). En el texto, se viene a denunciar las nefastas consecuencias que la política nacionalista ha tenido para Cataluña, y se pide la creación de nuevos partidos y espacios políticos que no entren en el juego nacionalista. De momento se trata de un movimiento pequeño, pero quién sabe si llegará a cristalizar en algo más sólido y contundente. En cualquier caso creo que podemos ser optimistas, porque supone, como poco, un cambio de registro respecto al nacionalismo.

Siempre se ha pensado que nacionalismo era una baza política muy rentable. A cambio de afianzar una identidad propia, se lograban recursos económicos y privilegios fiscales. Históricamente así ha sido, y las comunidades autónomas con fuertes reivindicaciones nacionalistas han sacado buenos réditos en las últimas décadas. Sin embargo, parece que algo está cambiando. Leyendo el manifiesto, se nota que la política del enfretamientos ellos/nosotros puede ser económicamente rentable a corto plazo, pero nociva al largo. Y es que el enclaustramiento que supone el nacionalismo termina corrompiendo múltiples actividades: científicas, culturales, económicas… Cuando todo se supedita a la identidad nacional, se termina perdiendo el norte. Se termina valorando las cosas (y también a las personas) según se ajusten o no a un conjunto de valores a menudo creados artificialmente, despreciando cualquier otro aspecto. Vale lo que pasa por el aro.

Ahí está precisamente lo más perjudicial del nacionalismo: sus planteamientos suelen ser extremistas: o estás conmigo o contra mí, y termina siendo excluyente. Desde luego que cada uno tiene su propia identidad cultural (nunca algo cerrado, por ceirto, sino abierto y permeable), pero no encuentro cuáles pueden ser los motivos que justifiquen un tratao fiscal, económico y político diferenciado respecto al resto de autonomías. En un mundo cada vez más globalizado (para bien y para mal) el nacionalismo incluye sus propias contradicciones: nos diferenciamos respecto al estado central, pero seguimos dentro de Europa. Generamos odio hacia “lo español” pero nos abrazamos a tendencias o culturas lejanas. Puede que el manifiesto catalán sea un inicia de una nueva forma de hacer política. Una política construida no en torno a la exclusión y la diferenciación, sino más cercana a la integración. No el nosotros frente al ellos, sino el “todos nosotros”. Respetando, por qué no, las particularidades culturales de cada uno.


Anotacion impresa de Boulé: http://www.boulesis.com/boule

Enlaces que aparecen en esta anotación:
[1] manifiesto: http://www.ciutadansdecatalunya.com/castellano.html
[2] libro de notas: http://www.librodenotas.com/webs/6987/por-un-nuevo-partido-poltico-en-catalua
[3] entrevista con Félix de Azúa: http://www.abc.es/abc/pg050604/prensa/noticias/Nacional/Nacional/200506/04/NAC-N
AC-019.asp

Click aqui para imprimir.