Boulesis.com

Fiesta y diversión

Algunos terminaron viendo la fiesta asíAlgún lector avispado, seguro que se ha dado cuenta de que la semana pasada hubi cierto desfase en la hora de publicación “habitual” de estas anotaciones (todavía lo podéis ver echando un vistazo a la parte de abajo de esta bitácora). El retraso no se ha debido a la cantidad de trabajo, sino a las [1] fiestas de Valladolid, que incluyeron un [2] concurso de estatuas humanas sobre el que quizás escribamos algo en los próximos días. Las ferias de la ciudad son siempre un asunto controvertido, sobre el que se vierten innumerables opiniones: desde las fechas en que se celebran, pasando por las actividades, los conciertos, el horario… Es como una prueba de fuego para el equipo del Ayuntamiento. Si despertaran el mismo interés otros problemas de la ciudad, probablemente nos iría un poco mejor. Pero hoy no quiero hablar de eso. Hoy quiero plantear una pregunta sencilla: ¿qué es “divertirse”?

El pasado mes de mayo, hubo una fuerte polémica, porque el [3] Ayuntamiento aprobó una [4] normativa sobre el comportamiento cívico en la ciudad, que recibió el título de “bando antivandalismo”. Los partidos de la oposición protestaron, pues pensaban que dicho bando era un intento de limitar ciertos derechos y libertades. Antes de las fiestas, se planteó qué iba a pasar si se aplicaba a rajatabla dicha normativa, y la respuesta del Ayuntamiento fue que durante estos días la policía sería más permisiva. A fin de cuentas, debemos ser comprensivos. Esto, a la larga, se ha convertido para algunos en un permiso oficial para tomar la ciudad y hacer lo que les venga en gana: emborracharse en plena calle, orinar, gritar, tirarse “calimocho” unos a otros… Lo cual ha despertado el [5] rechazo de más de uno.

Prefiero no entrar a valorar la polémica ni tomar partido en el asunto (generalmente intento hacerlo cuando escribo aquí). Sin embargo me asaltan unas cuantas preguntas: ¿realmente es divertido andar en grupo por la ciudad con carros llenos de “bidones” de calimocho? Los que se comportan así, ¿serían capaces de hacerlo en solitario? ¿Cuántas veces participan de este tipo de diversiones forzados (por los amigos, por el ambiente, por la publicidad, por ser uno más del grupo y no un bicho raro…) y cuántas realmente desean vomitar, subirse a las farolas, o mear en la calle más céntrica de la ciudad mientras otro compañero de la “peña” le ducha de “calimocho” para intentar disimular? ¿Nos divertimos de un modo destructivo? ¿Es eso realmente divertido? ¿Es divertido al día siguiente, cuando se siente el malestar general o quedan los “desechos” de tanta diversión acumulada? Entiendo perfectamente que son las fiestas de la ciudad (llevo viviéndolas ya unos añitos), pero, ¿significa eso que para que unos se diviertan tienen que padecer otros las consecuencias de dicha diversión?

P.D: por supuesto, las fiestas de la ciudad no sólo han sido eso. Echad un vistazo al enlace y podréis ver muchas más cosas. Pero el decorado de fondo que he descrito ha estado muy presente durante los diez días…


Anotacion impresa de Boulé: http://www.boulesis.com/boule

Enlaces que aparecen en esta anotación:
[1] fiestas: http://canales.nortecastilla.es/canales_provinciales/php2/web/portal/valladolid/
sitios/fiestassanlorenzo2004/indice.htm

[2] concurso de estatuas humanas: http://canales.nortecastilla.es/canales_provinciales/php2/web/portal/valladolid/
sitios/fiestassanlorenzo2004/estatuas/estatuas.htm

[3] Ayuntamiento: http://www.ava.es/inicio.php
[4] normativa: http://www.ava.es/modules.php?name=Normativa&file=normativa&op=contenido
&com_id=181

[5] rechazo: http://servicios.nortecastilla.es/pg040912/prensa/noticias/Articulos_Opinion/200
409/12/VAL-OPI-179.html

Click aqui para imprimir.