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Filosofía basura

¿Existe el pensamiento despreciable?

Acostumbrados como estamos a acompañar cualquier sustantivo con la palabra basura, hemos llegado a creer que esta es una de las claves de nuestro presente: Telebasura, periodismo basura, comida basura... Vivimos en el tiempo de la basura, auténtico símbolo de un mundo que genera una inmensidad de residuos de todo tipo. Sobre algunas de sus connotaciones filosóficas ya hablamos en su día. Hoy quisiera proponer un tema bien distinto: la posibilidad de que exista filosofía basura. Y es que la "etiqueta" basura huele en cierto modo a elitismo cultural, intelectual o académico. La basura no es sólo lo despreciable, aquello que nos sobra, sino que implica una connotación peyorativa muy marcada: en el basurero crece y se depositva aquello que carece de gusto, lo que nadie desea. Parece impensable que un gourmet vaya a una cadena de hamburgueserías o que un enólogo consuma vino en tetra brick: la formación o la especialización nos hace alejarnos de la basura.

Visto así, parece imposible que haya ciencia basura, filosofía basura o teatro basura. La pátina cultural es salvífica: la torre de marfil de los "bien formados" o "los cultos" les permite señalar con el dedo la basura de la que viven rodeados, la ajena, sin ser capaces de detectar ni intuir la propia. Así que bajémonos del sillón en el que a veces regurgita su pensamiento el filósofo y cuestionemónos abiertamente: ¿Existe la filosofía basura" Si inmediatamente respondemos que no, estaremos dejándonos llevar con toda probabilidad de cierto sentido de supervivencia. La pregunta tiene cierta carga de provocación pero requiere una respuesta reflexiva y argumentada: o respondemos al asunto a la manera filosófica, o simplemente estaremos escurriendo el bulto. Y, evidentemente, lo primero que tendríamos que hacer es analizar qué puede significar la expresión "filosofía basura", ardua tarea si tenemos en cuenta que los propios filósofos no son capaces de ponerse de acuerdo en torno a la aparentemente sencilla cuestión que pregunta por el ser de la filosofía.

En un sentido muy primario, la basura es aquello que tiramos a un cubo debido a que ya ha sido consumido o a que ha perdido su utilidad. Si extrapolamos este significado a la filosofía, parece que uno de los primeros requisitos que tendríamos que pedirle es que sea útil. La reflexión inútil y clausurada en sí misma puede ser calificada de basura, al menos si utilizamos este primer significado. La filosofía que no es basura no puede ser nunca de "usar y tirar". En todo caso será de "usar y pensar" o de "usar y vivir": no caduca nunca. Y este es otro de los criterios: la filosofía basura marchita muy rápido, se pasa. Nace casi muerta de la mente de su autor, y no revive en las voces ajenas. Si no prestamos nuestros ojos, nuestra cabeza o nuestra voz a la filosofía, ésta pierde fuerza hasta transformarse en algo residual, amontonado en algún anaquel de una biblioteca. La filosofía viva nunca será basura, y además producirá más filosofía, florecerá en nuevas ideas que pueden incluso negar o atacar las anteriores. Utilidad, eternidad y fecundidad: tres criterios para el pensamiento que nunca sobra. ¿Será entonces filosofía basura la que reúne características como la inutilidad, la temporalidad y la esterilidad"

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Hay otra filosofía basura, la que corrompe al que intenta enseñar, la que deja de ser filosofía, aunque se escude en ese nombre, para adoctrinar, dogmatizar o desviar la atención del auténtico debate con sofismas

>. >. > implica que lo que se busca no es sólo el método, sino además el objeto mismo de la filosofía>>. - Xavier Zubiri- Independientemente de que se comparta o no esta determinada concepción de lo que es la filosofía, hemos de conceder, que al menos, da que pensar. Lo cual ya es mucho. En ella se nos dice que la filosofía tiene que madurar en cada filósofo. Por tanto, y a mi entender, cualquier filósofo o cualquier filosofía que se separe de esta concepción(obviamente, si se acepta tal concepción) no es que entonces dicha filosofía se convierta en filosofía basura, sino que dicha filosofía, deja de ser “verdadera” filosofía, mejor dicho, deja de ser filosofía. No creo que a la filosofía se la puede tildar de “basura”, pero no, por instinto de supervivencia, sino por que considero que dicho epíteto no es aplicable a la filosofía. Cuando se habla de Telebasura no se hace referencia a la verdad o falsedad de ésta. Quizás haya más verdad en la Telebasura que en un, o algún, Telediario. Sino por que apela, mejor dicho, porque sólo apela a lo más bajo de la condición humana. Y lo más bajo de la condición humana no es el mundo de los sentidos, la sensibilidad. No, lo más bajo es la consideración de que sólo existe el mundo de los sentidos, y por tanto, acaban por tratar y reducier al hombre a la pura animalidad (aunque efectivamente poseamos un componente animal). La basura, la pura animalidad, no consiste en ser más o menos soez. La basura consiste, por ejemplo, en la consideración de que en los humanos, al igual que en los animales, no hay o no debe haber diferencia entre el ámbito de lo privado y de lo público. Por cierto, pese a lo que muchos puedan considerar (por eso de la sensibilidad, el mundo de los sentidos, etc..) no ha existido ninguna doctrina filosófica que nos reduzca a la pura animalidad. Es por esto por lo que no ha existido la filosofía basura. En este sentido, y sólo en este, sí se podría hablar de ciencia basura, pero no, de filosofía basura. La filosofía nunca se marchita, se pudre o se consume rápidamente, porque simplemente si así fuere, entonces, no sería filosofía. La filosofía deja de ser filosofía cuando no se cuestiona a sí misma, cuando se adopta y se acepta sin ningún tipo de crítica (en sentido Kantiano). Entonces no podremos hablar de filósofos sino de secuaces doctrinarios. No se trata de no ser “seguidor” de una determinada doctrina filosófica. Se trata, de que si seguimos a una determinada doctrina filosófica, dicho seguimiento, debe ser fruto de un continuo y penoso esfuerzo de puesta permanente en duda. La filosofía también deja de ser verdadera filosofía, pero no por ello es filosofía basura, cuando no es “pura” filosofía. Y no se es “pura” filosofía cuando no se es autónoma, cuando depende de otras instancias, que no son sí misma. Así, la escolástica no es propiamente filosofía, pura filosofía, sino onto-teología. Pero mejor dejarlo aquí. Un Saludo

No sé por qué, pero no se copió la concepción de lo que es la filosofía para Xavier Zubiri. >. >. > implica que lo que se busca no es sólo el método, sino además el objeto mismo de la filosofía>>. - Xavier Zubiri-

Mientras la ciencia inmatura es imperfecta, la filosofía consiste en el proceso mismo de su madurez….De aquí, que a diferencia de lo que acontece en la ciencia, la filosofía tenga que madurar en cada filósofo>>. Es posible que, en ocasiones, el filósofo comience con un concepto previo de filosofía…Pero, puesta en marcha, como la filosofía consiste en abrirse camino, resulta que en él se constituye la idea misma de filosofía. La definición de la física no es obra de la ciencia física, mientras la obra de la filosofía es la conquista de su propia idea>>. Toda ciencia, lo mismo la historia que la física ( y así mismo toda actitud vital natural), se refiere siempre a un objeto más o menos determinado, con el que el hombre se ha encontrado ya. Pero muy otra es la suerte de la filosofía. En realidad comienza por ignorar si tiene objeto propio, por lo menos no parte formalmente de la previa posesión de él. Y ello no por una simple ignorancia de hecho, por un simple desconocimiento, sino por la índole constitutivamente latente de aquel objeto. La filosofía no tiene objeto, y no la tiene por la simple y sencilla razón de que no es ciencia, es decir, no conoce ni al modo como conoce la ciencia ni tampoco conoce lo que conoce la ciencia. A lo largo de la historia la filosofía ha sido ante todo una justificación o esfuerzo mostratorio de la existencia de su objeto. Es que el carácter del conocimiento filosófico hace de él algo constitutivamente problemático: Zetouméne episteme, el saber que se busca, la llamaba casi siempre Aristóteles. Que la filosofía sea para Aristóteles > implica que lo que se busca no es sólo el método, sino además el objeto mismo de la filosofía>>. - Xavier Zubiri-

La filosofía útil, eterna y fecunda. ¡Qué tres adjetivos más molones! El primero parece el tercio que en la ofrenda - ¿será la filosofóa ofrenda y acción de gracias por la alegría del pensamiento? - se dona a los diosos de los tiempos que corren (Coda: la idea de que vivimos en tiempos utilitaristas, ¿no será sombra y prejuicio? ¿es tan obvio?). El segundo tercio de la ofrenda - eternidad - exige el contexto de un anuncio de perfume: eau d´éternité. Un aroma que niega su nombre a la primera carrera sudorosa (y la filosofía debe sudar la camiseta en su tiempo, en el campo que toque, aunque sea jugando con el FC Barcelona). ¿Y la fecundidad? ¿Es la fecundidad el tercio de la (buena)esperanza en la continuidad de la aventura filosófica?. Los tarados que se dedican a la impropia tarea se reproducen... La filosofía útil, eterna y fecunda;o excusa para vivir del cuento (¿Nos queda otra que narrar?) Respecto a la basura, quizás olvidamos que no tiene siempre un sentido negativo ni se asocia a la caducidad. La basura es el objeto de reciclaje y el hecho de que se integre en este proceso la dignifica porque de la actual "fealdad" de lo usado, pasado y caduco se derivará las nuevas mercancías, los nuevos objetos nacidos del reciclado. Por eso, una filosofía basura sería un pensamiento que supera la caída en la obviedad o la payasada pero se integra en el círculo de la reconversión, del retorno compostado, del reciclaje...para presentarse como la nueva filosofía del futuro. Siempre lo mismo, siempre distintos. Basura... más basura enamorada. salud y pensamiento

[...] basura, también hemos de lamentar el sindicalismo basura, en la línea de lo que bien explica Miguel Santaolalla: ¿Será entonces sindicalismo basura el que reúne características como la inutilidad, la [...]

la basura puede enseñarnos nuestras propias limitaciones....¿De qué prescindimos en un período de nuestra existencia o no?