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Heidegger-Russell (Leverkusen-Liverpool)

Sobre el lenguaje
Leverkusen-LiverpoolHoy vamos a ofrecer aquí un partido difícil, pero también por ello, por qué no, atractivo. Nos guste o no, cuando nos acercamos al final de la competición tienen que ir saliendo filósofos o ideas menos conocidos, o más difíciles de interpretar. Además la disciplina que hoy nos servirá para enfrentar a dos grandes filósofos también suele ser tachada de difícil o inaccesible: la filosofía del lenguaje. Sin embargo, el partido de hoy servirá para que todos pongamos en cuestión algo que nos acompaña desde que tenemos uso de razón (para algunos tenemos uso de razón gracias a él), y que no es otra cosa que el lenguaje. Y lo haremos de la mano de dos gigantes del siglo XX, como son Bertrand Russell y Martin Heidegger. Les enfrentaremos entorno a una pregunta en principio sencilla: ¿para qué sirve el lenguaje" Bertrand Russell pensaba que el lenguaje nos sirve, fundamentalmente, para referirnos a las cosas. No en vano su pensamiento sirvió de inspiración a los fundadores del llamado positivismo lógico y de la filosofía analítica. El proyecto de Russell consistía en construir un lenguaje lógicamente perfecto, es decir, un lenguaje en el que no fuera posible el error o el equívoco. El lenguaje debía, para Russell, reflejar el mundo, y llegó a defender el isomorfismo entre ambos, que tanto influiría después en Wittgenstein. Para Russell, el lenguaje es el instrumento científico por excelencia, y cuidándolo evitaremos caer en cuestiones absurdas o irresolubles, y estaremos poniendo las condiciones necesarias para el progreso científico. Salvando las distancias, Russell formula las tesis básicas del empirismo de Hume poniéndolas a la altura del siglo XX y del giro lingüístico. Para Heidegger es lenguaje es mucho más que una construcción lógica destinada a reflejar el mundo, mucho más que un constructo teórico que parte de los datos que nos son más inmediatos y evidente. Heidegger llegará a decir que el lenguaje forma parte del ser del hombre, es decir, cada uno de nosotros es fundamentalmente lenguaje. El lenguaje nos sitúa en el mundo, nos abre a la realidad, y nos pone en relación con las cosas y con los demás. El lenguaje, más que reflejo, es expresión y relación: no pesa tanto el lado lógico o sintáctico, sinco que Heidegger abre el pensamiento a lo poético, a lo literario. Muchos de los libros de Heidegger serían descalificados desde un pensamiento empirista como el de Russell, por ser ininteligibles y estar llenos de conceptos vacíos. Sin embargo, la pregunta sigue en pie: ¿es el lenguaje sólo un reflejo de los real" Si es que es algo más, ¿dónde termina la expresión y empieza la abstracción que obstaculiza el pensamiento" ¿Dónde termina la literatura y empieza la divagación sin sentido" Fuera de tema: Online Poker. ¿Qué es esto"

Prefiero la tesis de Heidegger. Me parece que el lenguaje refleja la relación del hombre con el mundo, no el mundo tal cual es (es lo que yo pienso, no es que quiera enmendarle la plana a Russell).

Creo que B. Rusell está pensando solamente en el lenguaje como herramienta del pensamiento científico. De ahí su búsqueda de un lenguaje lógicamente perfecto. Aunque dicho lenguaje perfecto desde un punto de vista lógico quizá no pueda alcanzarse nunca, es cierto que los lenguajes utilizados por las matemáticas, física, etc... han permitido avanzar a estas ciencias con mucha mas rapidez que cuando éstas únicamente disponian del lenguaje habitual. Ahora bien, tambien es cierto, que el punto de vista de Rusell deja fuera de él todo lo relacionado con esos otros aspectos que si trata de recojer Heidegger.

Efectivamente, Russell estaba pensando en el lenguaje científico, pero como consecuencia de su teoría, como tú mismo dices, quedarían fuera aspectos que a lo mejor nos pueden parecer interesantes y valiosos, y que serían tachados de "metafísica" (en el peor sentido de esta maltratada palabra...)

Por qué enfrentar dos filósofos de líneas diferentes para elegir una tesis en particular? Personalmente creo que es necesario recordar que indudablemente Russell no está interesado en cuestiones metafísicas mientras que Heidegger està pensando una ontologìa del Ser. Es posible que las dos tesis parezcan excluirse una a la otra pero pienso que la afirmación Heideggeriana de que el "Ser se revela en el lenguaje" indudablemente recoge cualquier posiciòn empirista y posiblemente analítica. Hubiese sido más significativo ahondar en la misma línea de pensamiento... qué tal Rusell y el primer Wittgenstein? el del tratactus? y pensar por qué éste terminó en la línea pragmática?

Me parece muy interesante el debate que se ha planteado frente a estos 2 autores. Me encantaria saber su opinion sobre la pelicula La sociedad de los poetas muertos y el pensamiento de Heidegger creo hay mucho que decir.

El club de los poetas muertos (no?) y Heidegger... en cuanto fenomenólogo. La fenomenología abre puntos de vista, al poner entre paréntesis (quitándole pre-juicios) el objeto de conocimiento. Si éste objeto es el literario, poético, los puntos de vista se multiplican, fundamentalmente. En lo poético, el uso mecanizado de la lengua serían los prejuicios a evitar, para poner entre paréntesis una representación original del objeto de conocimiento. La famosa desautomatización del lenguaje de los formulistas rusos. La película es una reflexión sobre el lenguaje poético; también, las clases de un personaje-profesor ideal de literatura cuyo lema es carpe diem. Heidegger escribió mucho sobre poesía y arte: http://personales.ciudad.com.ar/M_Heidegger/

El problema entre estos dos grandes no es solo un problema de lenguaje sino el problema de qué es lo que podemos conocer, de la realidad accesible al hombre. Esa realidad tiene en última instancia una traducción lingüística y aquí está la diferencia entre los dos. El lenguaje como espejo de la naturaleza (Rorty) o el lenguaje como apertura al ser. Ambas posturas son irreconciliables. Para Russel, Heidegger es un teólogo disfrazado.Para Heidegger, Russel es un esclavo de la tecnicidad de nuestra época, el mal que ha dejado al hombre ciego y sordo al ser y por tanto condenado a vagar sin sentido, a perderse (existencialismo). Entre ambos hay un abismo insalvable, abismo que Heidegger nos anima a saltar dentro de él, y Russel a evitar para no volvernos locos: Ser y No Ser, Parmenides, Heráclito, Shakespeare...

Me pregunto: no será que como decía Feyerabend y Kuhn, estas teorías son inconmensurables entre sí? Es decir, no podemos establecer puntos de correspondencia para su comparación y en caso de ser más acertada, su elección?

Inconmensurables, seguramente si. pero bien vale la excusa para correr a leerlos!

La verdad es que para los dos el lenguaje era reflejo del mundo. La diferencia radicaba en las maneras en que se debía dar ese reflejo: Para Heidegger se tenía que hacer una revisión de la manera de preguntar. En toda pregunta (esto lo hereda de Nietzsche) hay una componente tendencioso. Es decir, cuando se pregunta sobre algo ya se está dando por supuesto que eso vale la pena ser preguntado, que puede "ser preguntado" y que, probablemente, puede haber una respuesta- dejando a un lado intereses fuera del rigor de análisis con los que el “preguntador” pueda enturbiar el proceso deductivo. Para Heidegger interrogar a algo sobre él mismo es un error, dado que cualquier sistema lógico siempre será tendencioso. La respuesta vendrá dada por un “dejar reflejar”, un “ponerse en el claro de la respuesta” (sí, supongo que no puedo disimular con cuál de ellos estoy) y dejar que aparezca. Por supuesto que tal jerga le sonaría “misticista” y oscurantista a un personaje como Russell. Para Russell (al igual que para el Wittgenstein del Tractatus) todo lo que queda fuera del lenguaje es palabrería. A Heidegger le parece que hay algo antes del lenguaje: el asombro que lleva a preguntar sobre algo. Tal asombro abre un claro: el lugar de la respuesta. Heidegger se encontró que aquello que le producía asombro era la cualidad común de todo lo existente: que “es”. Par él era fundamental, e intentó aislar esa cualidad, “nombrarla”. ¿Una entelequia absurda? Pues tal vez, la verdad. A Heidegger siempre le acompañó la sensación de fracaso, o mejor dicho de imposibilidad de su investigación. Esto le llevo a un giro a lo poético al final de su vida, retratando a estos como interlocutores del misterio. Pero merece un reconocimiento el rigor ejercido y los “lugares comunes” con los que ha contribuido a todo el pensamiento occidental en su “Sein und Zeit” Es vergonzoso que Russell en “La historia de la filosofía occidental” ni tan solo lo mencionara. Aunque todo esto prefiero atribuirlo a las profundas diferencias entre la tendencias políticas de los dos: Russell, un liberal de izquierdas; y a la obra de Heidegger siempre le pesará su desliz con el nazismo en forma de escepticismo por parte de cualquier lector potencial.