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La estructura de la web

Sobre la navegación en la sociedad del conocimiento
Red metálicaPor esas casualidades de la navegación por las procelosas aguas de la red, me crucé con el concepto de red libre de escala. Se trata de una organización concreta de una red, en la que algunos nodos están muy conectados, mientras que la gran mayoría de ellos apenas tienen conexiones entre sí. Es decir: ese concepto de "autopista de la información" no es tan errado, pues los internautas nos movemos por caminos marcados. Los grandes nudos de la información (en la teoría reciben el nombre de hubs) son los referentes informativos. Nadie nos garantiza que haya una conexión necesaria entre la calidad de la información, su pertinencia y su relevancia y esa cantidad de conexiones. Lo que sí se nos garantiza es que hay una probabilidad muy alta de que la gran mayoría de internaturas visitemos (más o menos) las mismas páginas web a lo largo del día. En definitiva: que también en Internet se cumple aquello de ¿Dónde va Vicente" Donde va la gente.

Hay aún más aspectos a tener en cuenta: si nos fiamos de Wikipedia, la estructura de red libre de escala es similar, por ejemplo, a un sistema de carreteras, a la organización neuronal o al sistema de citas bibliográficas (aspecto que fue estudiado por D.J. de Solla Price). Mirándolo desde un lado de la tortilla, la pretendida revolución de la red y la sociedad del conocimiento no tiene nada de novedoso: seguimos construyendo el conocimiento de una forma social, como se ha venido realizando en ciencia, filosofía o literatura desde hace siglos. Pero dándole la vuelta a la tortilla, tomamos conciencia de que esta posibilidad está ahora, en teoría al alcance de más gente, gracias a la generalización del uso de Internet. ¿Es así realmente" Se me ocurren dos objeciones: en el mundo hay miles de millones de hogares sin conexión a Internet (en España están conectados el 50% de los hogares, dijeron las estadísticas hace unas semanas), por lo que la sociedad del conocimiento sigue siendo una utopía para muchos. La segunda no afecta tanto a la cantidad cuanto a la calidad: ¿verdaderamente los grandes nodos de la red son las mejores fuentes del conocimiento" ¿Recomienda un profesor de secundaria acudir regularmente a esos centros de la información" ¿Se utilizan en la investigación, verdadera actividad que produce conocimiento"

La red libre de escala nos sugiere otra idea sobre la que deberíamos pensar: la libertad humana. El poeta dejó dicho aquello de "caminante no hay camino, sino estelas en la mar". Internet nos abre miles, millones de caminos, pero sólo de un modo potencial. Leer esas noticias en las que se nos dice cuántos miles de millones de páginas web existen es sólo una ilusión. Un espejismo de pluralismo, autonomía e independencia. ¿Cuántas visitamos realmente" ¿Pasamos de la cuarta o quinta selección de nuestro buscador favorito" Somos nosotros, supongo, los que cosemos la red, los que le damos forma y creamos esos grandes núcleos, esas páginas de referencia que son la fuente primordial de nuestra información. Ello no impide que debamos mirar con escepticismo esta "selección artificial" de la información. ¿De qué sirve que haya tres millones de páginas web con una calidad excelente, si la estructura de red libre de escala no incluye ninguna de ellas entre los nodos fuertes" ¿Podemos cambiar algo los usuarios a través de los enlaces" Y eso por no hablar de Google, el barco preferido por millones de usuarios: ¿Son las páginas más enlazadas (criterio de relevancia para el motor de Google) las que más calidad tienen" Lancemos la pregunta de otra manera: ¿será el ser humano del siglo XXI más libre por el hecho de que pueda acceder a Internet" ¿O por el contrario se trata de un espejismo y la libertad humana se verá limitada por una estructura de la red que privilegia a ciertos sitios respecto a otros"

Sólo un par de reflexiones al respecto. Los "centros de conexiones" (hubs) nos plantean una cuestión no pocas veces analizada y comentada: la manipulación de la información. En cualquier caso, no es éste sólo un problema específico de Internet, el cual, por lo menos, nos ofrece esa potencial diversidad de caminos mucho más ampliada que en otros medios. Aun así, es cierto que existe lo que se ha denominado "brecha digital", la cual supone, probablemente, uno de los retos a superar más importantes del siglo XXI en lo que se refiere al desarrollo del artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Respecto al carácter potencial de Internet, en este caso en lo referente a la posibilidad de libertad del ser humano, no creo que se trate esta tecnología de una panacea. Como instumento "potencial", corresponde en último término a los usuarios el actualizar dicha potencialidad mediante su sentido crítico respecto a la información obtenida. Y en este sentido, no cambian tanto las cosas en relación a los medios previos al desarrollo de las TIC digitales. Lo que sí es cierto que esa potencialidad es más "abierta", porosa... en cierta medida, más fácil de actualizar. Lo cual no está nada mal. Más aún, como afirma John Keane en su análisis de la "monitored democracy", creo que cabe considerar a Internet como una importante herramienta para el desarrollo crítico de la Sociedad Civil y fortalecer nuestras democracias actuales -y con ello, la libertad de los ciudadanos.

[...] Con todo, la expansión de estos bulos es rapidísima. Hecho que podríamos poner en relación con la estructura de la web, de la que hablábamos hace unos días. Si hablando en términos porcentuales, un grupo reducido de [...]