La filosofía en el olvido
Ayer mismo cerrábamos definitivamente la iniciativa [1] Salvemos la filosofía. Como sabéis los que venís por aquí con frecuencia, todo aquello surgió en el mes de mayo, cuando se estaba gestando la sustitución de la filosofía por la Educación para la ciudadanía. Seis meses después, este debate que entre todos conseguimos avivar e introducir tímidamente en la sociedad a través de los medios de comunicación está completamente olvidado. Si se estudia filosofía o no, si la ética forma ciudadanos o marcianos, parece ser que ya no interesa. La clave del debate educativo se ha centrado ahora en dos temas como la enseñanza de la religión y la libertad de elección de centro. Los apoyos que ha recibido la filosofía por parte de sindicatos, asociaciones de padres (tanto de centros concertados como de centros públicos) ha sido nulo en comparación con el revuelo montado por estos dos temas, convertidos lamentablemente en el caballo de batalla de esta LOE del consenso.
La ley se tramitará, la religión seguirá constando en los planes de estudio sin ser asignatura evaluable (así lo dice la LOE hoy en día), y los criterios de elección de centro se dejarán en manos de las autonomías, como hasta ahora (con los consabidos “trapicheos” de empadronamientos y demás trucos legales para que los niños estudien donde sus padres los desean, ya se sabe, quién hizo la ley hizo al trampa…), y la filosofía (y con ella también la tecnología, la música y la plástica) verá reducida de un modo drástico su presencia en el bachillerato. Y, por si esto fuera poco, aparecerá la estrella de la LOE, una educación para la ciudadanía de contenidos dudosos y fines aún más oscuros. Adiós a la lógica, la metafísica, la teoría del conocimiento o la antropología. Política, cívica y moral, es lo que deben saber nuestros alumnos. ¿Adoctrinamiento educativo? Quizás no sea esta la intención de la ley, pero se deja la puerta abierta a que así sea.
Para colmo de males, hemos asistido recientemente a la conjura sindical: los padres protestan y también la enseñanza concertada, nos han dicho las noticias, pero los sindicatos de profesores aprueban la loe, y todos hemos podido ver cómo escribían un firma tan definitiva como traicionera. No dejan de ser grupos sociales con poder, aunque al final, al menos en el terreno educativo (desconozco otros ámbitos laborales) muchos profesores están convencidos de que sólo se representan a sí mismos (bueno, también sus intereses, para qué negarlo). El gobierno conseguirá acallar también a los defensores de la religión y la libertad, y una vez más el baile educativo habrá terminado. Y nuestros jóvenes dejarán de estudiar el origen del ser humano, para aprender a ser demócratas: no molestar mucho, no pensar e ir a votar, eso sí es un deber ciudadano, cada cuatro años. Qué bonita ciudadanía. Qué triste filosofía.
Anotacion impresa de Boulé: http://www.boulesis.com/boule
Enlaces que aparecen en esta anotación:
[1] Salvemos la filosofía: http://www.boulesis.com/firmas/
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