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La filosofía y la vida

¿Qué relación existe entre ambos conceptos?
Que la filosofía es una actividad extraña y a veces tediosa es una de las ideas más extendidas entre la gente. ¿Y qué hacéis en filosofía" suele ser una de las preguntas que los padres que no pudieros sufrir o gozar de esta materia plantean a sus hijos a menudo. ¿De qué habláis" ¿Para qué sirve" Y a raíz de estas preguntas motivadas en el fondo por una civilización en la que el para qué es mucho más importante que el qué, es frecuente que se formen las primeras ideas que la gente suele tener sobre la filosofía. Preguntas que, por otro lado, son legítimas y que deben seguir planteándose hoy entre otras cosas porque se han venido planteando a lo largo de los siglos. Y lo más curioso es que ni siquiera los propios filósofos se ponen de acuerdo. No ya en qué sea la filosofía. Ni siquiera se logra la unanimidad cuando la pregunta se dirige a su utilidad, a su función, a su relación con la vida. Y dos autores que suelen explicarse por estas fechas son un buen ejemplo de ello: Nietzsche y Ortega.

Si algo repateaba a Nietzsche de la filosofía era precisamente su negación de la vida. La reflexión teórica y conceptual se había encargado de negar la vida, de ahogarla en conceptos, de manera que la filosofía significa, entre otras cosas, un alejamiento trágico y fatal de la vida, de lo que nos es más cercano e inmediato. Por eso levanta el autor alemán una de las mayores críticas que jamás se hayan dirigido contra la filosofía y por eso su filosofía renuncia a una costrucción racional, argumentativa y conceptual, sino que trata de expresarse en símbolos y metáforas. La filosofía anterior a él era la gran mentira, la ocultación de la vida, que se expresa de un modo pimigenio en el instinto, el sentimiento, el impulso, en aquello que precisamente la razón niega. Filosofía, negación de vida. No vive el que filosofa, sino precisamente aquel que renuncia a filosofar.

La fuerza del torrente nietzscheano es verdaderamente tentadora. Sin embargo, cuando uno se dedica a la enseñanza de la filosofía, es difícil no pensar que exageró el bueno de Nietzsche, y que aquello que enseñamos no es una negación de la vida, sino que surge precisamente de la vida. Una visión más cercana, quizás, a la de Ortega: para él, la filosofía es algo inevitable, una actividad que surge del preguntar mismo que no se le puede negar al ser humano. La misma filosofía de Nietzsche es hija de un preguntar, del cuestionar una tradición que ha confiado quizás demasiado en la razón. Un cuestionar legítimo y que nos ha abierto nuevos campos de reflexión y perspectivas, y que debe ser renovado. Así, desde la concepción orteguiana, no habría nada más cercano a la vida que la filosofía, pues vivir es preguntarse y cuestionarse, hacerse. Vivir auténticamente sería filosofar, que no es alejarse de la vida sino zambullirse en la misma. ¿Cómo son posibles dos visiones tan distintas dentro de la propia filosofía" ¿Cuál de las dos es más convincente" ¿Nos aleja la filosofía de la vida o nos permite vivirla de un modo más intenso, más humano" Preguntas que seguramente jamás podrán contestarse de un modo cerrado: cómo se conciba la filosofía y cómo se conciba la vida son condiciones claves para intentar ofrecer una respuesta.

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Hola, La filosofía es intempestiva. Es una locura. Le corresponde sólo a un grupo reducido de personas. Interesante blog. Saludos.

La filosofía es la propia vida; ésta, la vida, es la que nos enseña; la filosofía sólo ayuda a que reflexionemos, es el nexo entre la propia vida y el pensamiento. Como disciplina, la filosofía nos muestra a una serie de pensadores que a lo largo de la historia se han ido planteando preguntas acerca de la Naturaleza, del mito, de conceptos tan abstractos y universales como el Bien, la Felicidad, la Justicia, la Belleza..., la deidad, el ser en su doble vertiente de esencia y existencia, materia, espíritu, intuición, razón, vida, muerte...No hace falta ser filósofo para tratar estas cuestiones, todos podemos argumentar sobre ellas, pero sí hay algo indispensable y propio sólo de la filosofía: la reflexión. Al entrar en contacto directo con los filósofos a través de sus escritos, ver las diferentes maneras de plantearse las mismas dudas pero con otros ropajes y las distintas maneras de responderla, atendiendo lógicamente al momento histórico en que vivieron, la filosofía se presenta como un balcón abierto de par en par a la vida (en el sentido amplio que esta palabra tiene); llegas a pensar que todos tienen algo de razón o mucha razón, o ninguna y entonces ¿Qué haces tú? ¿Te decantas por algún sistema filosófico o alguna escuela en concreto? ¿O prefieres hacer tuya toda la filosofía leída o estudiada? ¿O la rechazas de pleno? Seguramente esa no es su misión, la filosofía no nació para confundirnos, sino sólo para la reflexión y mediante la reflexión a una actitud práctica ante la vida. La filosofía la “vemos” en cualquier libro, película, en el sol de cada día, en una tormenta, en un amigo, en un enemigo, en las palabras, en el silencio, en lo limpio, en lo sucio, en la música, en el cielo, en el infierno, en definitiva en la vida. Sí es verdad que leer y estar en “contacto directo” con esos hombres y mujeres que se dedicaron a pensar y a transmitirnos esos pensamientos, ayuda a adquirir reflexión, pues de alguna u otra manera sus teorías o formas de estar en la vida hacen que nos cuestionemos muchas cosas que quizá podrían pasar desapercibidas, sobre todo en la sociedad actual llena de “mucho ruido y pocas nueces”. Como dijo García Morente "la filosofía, más que ninguna otra disciplina, necesita ser vivida. Necesitamos tener de ella una 'vivencia'". Creo que Nietzsche ha sido el filósofo más amante de la filosofía en sentido puro, amaba la vida, también en sentido puro, en bruto, sin aditamentos, y sufrió hasta la locura, al comprobar cómo la vida se iba convirtiendo en una farsa hipócrita, y cómo la filosofía no supo o no quiso imponerse a tanta hipocresía. Se convirtió en algo demasiado abstracto, llena de conceptos teóricos ininteligibles para una mayoria, quizás por eso desgraciadamente, muchos piensan que la filosofía le corresponde sólo a un grupo reducido de personas.

[...] luego filosofar. Un proverbio un tanto pragmatista que encierra sin embargo cierta dosis de verdad. La vida y la filosofía como dos vectores esenciales del ser humano, a veces excluyentes y otras complementarios. Pudiera [...]

Quiero que entiendas que lo esencial es lo que no se puede observar, lo que muchas veces no se puede tocar, como el amor, la compañía, la complicidad, las disponibilidad, la ayuda desinteresada, la ternura.... El saber que te necesitan y eres útil a los que te quieren, e incluso a los que has ayudado y ni siquiera se han enterado de que lo has hecho. Eso es el reflejo máximo del amor. Te envío un pequeño ejemplo de un relato en el que te explico claramente esto que te estoy diciendo, creo que te va a gustar: “Un profesor de Instituto de enseñanza media cuando estaba explicando a sus alumnos la clase de filosofía en el bachillerato, sin decir palabra alguna, cogió un recipiente grande de cristal transparente y comenzó a llenarlo con pelotas de ping-pong, los alumnos se echaron a reír por la ocurrencia y pensaron que se había vuelto loco, no entendían el motivo. Después de meterlas todas, preguntó a los estudiantes si la vasija estaba completamente llena. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que sí, que no cabía ninguna pelota más. Posteriormente el profesor cogió una caja llena de perdigones de plomo y los vació dentro del recipiente. Estos llenaron los espacios intersticiales vacíos que quedaban entre las pelotas de ping-pong. Entonces el educador volvió a preguntar de nuevo a los estudiantes si el bol amplio de cristal transparente ahora estaba lleno, y ellos volvieron a contestar que sí. Después el profesor cogió una caja con sal fina de mesa y la vació dentro del vasija. Por supuesto que la sal de mesa rellenó todos los espacios vacíos dejados por los perdigones y las pelotas de ping pong, por no estar muy compactados, entonces el maestro volvió a preguntar de nuevo si el recipiente ya estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes le respondieron con un sí unánime, que ahora si lo estaba sin ninguna duda. El enseñante se echó a reír, y rápidamente añadió dos tazas de té al contenido del depósito y efectivamente, el fluido líquido llenó todos los espacios vacíos que dejó la sal de mesa, entre sí porque no estaba muy compactado el resto, ni la pudo disolver porque así dejo más espacio para las demás cosas. Los estudiantes rieron por la rareza, y se preguntaban que qué cosa más rara estaba enseñando. Cuando la risa se fue apagando, el profesor les dijo a sus alumnos, quería que se dieran cuenta ustedes, que este receptáculo representa las vidas de las persona. Las pelotas de ping pong son las cosas trascendentales, como nuestra pareja, la familia, los hijos, la salud, los amigos, la lectura, el amor, cosas que nos apasionan. Son actividades que aunque perdiéramos todo lo demás y nada más nos quedasen estas, nuestras vidas aún estarían llenas todavía, y tendría sentido sin sentirnos desdichados. Son las cosas que si las tenemos, consideramos que hemos tenido éxito en la vida. Como sentir esas sensaciones que se poseen cuando se consigue lo que se desea profundamente. Los balines redondos son las otras cosas que también nos conciernen y que son importantes porque son fundentales para una vida completamente plena, como el trabajo gratificante, decorar la casa, el coche más potente, y los bienes materiales de larga duración. La sal de mesa, son el resto de las pequeñas cosas, como el ocio, los entretenimientos, acumular dinero, el coleccionismo, chatear por Internet, los juegos de la consola de play Station, los espectáculos deportivos y taurinos, las distracciones... Si primero pusiéramos la sal fina de mesa en el bote, no cabría nada más, no habría espacio para las cosas esenciales, para los balines esféricos, ni para las pelotas de ping pong... Si utilizáramos únicamente todo el nuestro tiempo y energía en las cosas nimias, no tendríamos nunca posibilidades de realizar las cosas realmente importantes. Es fundamental prestar atención preferentemente a las cosas que son cruciales para nuestra felicidad. Como tener detalles con nuestra pareja estando pendientes de ella, jugar con nuestros hijos cuando son pequeños viéndoles crecer, concediéndonos tiempo para cuidarnos nuestra salud e ir al médico, compartir una velada con nuestra pareja yendo cenar a un lugar encantador, practicar el deporte que nos guste junto a los nuestros, o proceder a actuar habitualmente con nuestra afición favorita. Siempre habrá tiempo para las cosas accesorias que son también importantes, como limpiar el coche, arreglar las persianas de la casa, dar una manita de pintura a algo, concurrir a un espectáculo deportivo importante, presenciar una corrida de toros al que le guste, ver un musical, o solucionar otras cosas que pueden esperar. Hay que ocuparse primero de las pelotas de ping pong, de las cosas que realmente nos importan. Tenemos que establecer nuestras primacías, planificar las prioridades, el resto es sólo sal de cocinar. Uno de los estudiantes alzó la mano y le preguntó al profesor, que qué representaba las tazas de té. El profesor sonrío y le dijo, me gusta que me hagas esta pregunta. Tomar un té es una metáfora que significa ayudar a alguien que lo necesita, como una acción desinteresada por puro amor, como colaboradores de una de las muchas organizaciones no gubernamental ONG's, o mucho mejor sin intermediarios a titulo personal a cualquiera que lo necesite. Al echar en el recipiente las tazas de té, disolvemos la sal fina y dejamos más hueco para otras cosas importantes, agrandamos nuestro tiempo disponible. Ayudando a los demás creamos más espacio que antes no existía, alargamos nuestra capacidad de desarrollar cosas que aparentemente no teníamos. Lo mismo sucede con la vida, hay que dar prioridades para las cosas que valen, no ensimismarnos tanto por lo material y las apariencias, que nos conduzca al final a que nos sintamos siempre vacíos, como si nos faltara algo, solos y sin nadie. Es para demostrar que aunque nuestra vida nos parezca totalmente llena y feliz, y que contamos con todo lo imprescindible, siempre hay lugar para tomar dos tazas de té con alguien a quién estimamos o ni siquiera conocemos, pero que necesita de nuestra compañía para ser escuchado y comprendido. No es la razón únicamente la causa por la que tomamos nuestras decisiones, sino los sentimientos, cuando nos decidimos ayudar a alguien son las emociones las que nos ponen en marcha para ello, nos suscitan sentirnos mejor. Nunca deberíamos decir que no podemos, que no tenemos tiempo para compartir con alguien a quien precisa unos instantes hablando, aunque sea charlar por Internet con personas con graves problemas mentales y con fuertes depresiones y que están solas y necesitan a alguien que les comprenda para desahogarse. Nunca es una pérdida de tiempo. Podemos ayudarlas y evitar que alguna persona que se encuentra mal llegue a quitarse la vida, porque el tiempo que perdemos así es irrecuperable en realidad lo ganamos. No hay nada más reconfortante que compartir la vida con alguien que está solo y si le damos un rato de felicidad, cariño y comprensión bien venido sea. Porque siempre nos pasamos la vida poniendo excusas para relacionarnos con personas que no nos interesan, que si no tiene la misma situación social, que si no ganan lo mismo, que si no tienen nuestra misma edad, que si no tienen la misma categoría, que si tienes tales defectos. Nos perdemos en ello la posibilidad de aprender muchas cosas. Ni el dinero, ni la posición social, ni los orígenes, ni el trabajo, ni la categoría, puede igualar algo como tener a nuestro lado alguien al que podemos ayudar. Ayudando a alguien que lo necesita, es como si nuestra vida fuera más completa y nos diera tiempo a desarrollar más cosas, por eso la metáfora de la disolución de la sal fina por el té caliente. ARTURO KORTÁZAR AZPILIKUETA MARTIKORENA

Dios existe, y es una mariposa Bueno, esto es solo una de esos textos que escribo para recordar lo que pienso, mis “super-teorías filosóficas” que me rayan tanto la cabeza. Otras teorías anteriores son por ejemplo: Dios no existe, somos demasiado pequeños y El mundo es un tablero de ajedrez. Al final tras muchas reflexiones he llegado a otra interesante teoría, contradiciendo mi primera, he decidido que dios si existe, pero no como nosotros lo entendemos. Una adivinanza: ¿Quién creo el mundo? ¿Quién lo destruirá?¿Quien rige todos los aspectos de nuestra vida? ¿Quién es invisible, intangible, intocable, absolutamente transcendente y a la vez es todopoderoso, omnipotente, omnipresente etc.? Muchas personas dirían que dios, sean musulmanes, cristinos judíos budistas etc. Y no se equivocan del todo, solo que la respuesta correcta es EL AZAR. El azar hizo que dos partículas en la nada chocaran y crearan el Big Bang y, por consiguiente, el universo. El azar es el que rige todos los aspectos de nuestra vida, nuestra vida, el universo, todo es fruto del caos. Es cierto que hay cierto orden dentro del caos, pero es él que lo rige todo, realmente somos marionetas, no tenemos control, somos criaturas que se dejan llevar por sus impulsos, sus sentimientos, sus preocupaciones y en definitiva por la sociedad…. Somos esclavos del caos. Son el azar y el caos los que crearon las primeras formas de vida, son los creadores de todo y los que destruirán todo. Nuestra inteligencia, nosotros mismos no somos perfectos, ni muchísimo menos, no hay nada perfecto, porque algo perfecto seria algo que tuviera control sobre si mismo y sobre lo demás, nosotros no tenemos control sobre nosotros mismo no muchísimo menos sobre lo demás. A decir de verdad si que hay algo perfecto, todo es perfecto, el universo al completo, nosotros somos parte del universo así que somos parte de la perfección, pero esto no implica que seamos perfectos, somos solo una ínfima parte de la perfección. Somos importantes en el sentido de que formamos parte de esa perfección pero somos ridículamente pequeños, no somos nada ni nadie solo somos piezas de un gran puzzle, un puzzle de infinitas piezas. Somos importantes pero a la vez no somos nada. La gente se hace continuamente preguntas, esas preguntas que no tienen aun respuesta, unos e refugian en la religión y con ella dan respuesta a todo, otros se dedican a intentar dar respuestas racionales y comprensibles, sin embargo, pienso que la mejor respuesta, la mejor manera de entender es sencillamente aceptar el no entendimiento. Me intentare explicar, a pesar de que se que ni escribir ni hacerme entender es lo mío. Que tu no sepas un numero no significa que no puedas operar con el, ahí están las ecuaciones, en las ecuaciones hay incógnitas, cosas que no conoces, pero sin embargo se pueden operar. Nuestra inteligencia, por la que nos sentimos tan importantes, nos da capacidad de razonamiento y aprendizaje, pero no es una inteligencia perfecta, ni siquiera se podría llamar imperfecta, no somos capaces ni de controlarnos, ni de entender, puede que seamos superiores a los animales y a las plantas, pero todo es relativo, si personificamos al azar, al caos, nosotros somos para él entupidas hormiguitas insignificantes. En fin, no se si he transmitido lo que quería transmitir ni si habéis entendido mi postura. El titulo viene a el famoso efecto mariposa, la teoría del caos y demás, no me he leído la teoría del caos alo mejor este escrito parece una copia, se mas o menos de que va pero la verdad es que no me la he leído entera ni siquiera se si la entiendo. Solo soy un chaval de catorce años que piensa demasiado. Las otras dos posturas o teorías están escritas en clave en una de mis carpetas en la estantería de mi habitación. He escrito todo esto como recordatorio, no se si esto llegara a leerse algún día, ni si habrá gente de acuerdo conmigo, como ya he mencionado solo tengo 14 años alo mejor solo he dicho una sarta de tonterías. Pretendo ser investigador, no se muy bien de que rama. Es curioso antes he dicho que pienso que la mejor forma de entendimiento es aceptar el no entendimiento para poder entender otras cosas que si eres capaz de comprender, y que hacerse continuamente preguntas para cuyas respuestas aun no estamos preparados es una perdida de tiempo, pero in estas personas no hay progreso ósea que nunca seriamos capaces de entenderlas y yo mismo quiero ser una de esas personas…. Es una de esas paradojas a las que yo llamo rayada. En fin, mi mayor deseo es que algún día estos escritos salgan a la luz, que sean motivo de debate y polémica, e incluso que me hagan un hueco en la historia de la ciencia, aun que piense que ser reconocido y admirado es una perdida de tiempo ya que al final todo tiende a acabarse, todo tiende a cero, el universo acabara por destruirse y no habrá ningún registro en donde permanezcan nuestros nombre ni nuestras investigaciones, habrá un nuevo universo y nadie se acordara de nosotros e incluso puede que todos nuestros avances sean en vano ya que puede que el nuevo universo tenga otras leyes…. No se preocupen, ni yo mismo me entiendo, no entiendo porque escribo esto…. No se como no me vuelvo loco al pensar todas estas cosas, ni siquiera estoy seguro de si estoy loco o no. No me vuelvo loco porque ya he escrito todo lo que pensaba así que ya puedo vaciar mi mente y dejar de pensar…. En fin, visto lo visto, lo que tengo que decir por ultimo es que viendo que somos tan insignificantes, no merece la pena que unas hormigas como nosotros vivan preocupadas ni estresadas, tómense la vida como un regalo del azar, que es para disfrutar aunque luego nunca vayas a saber que as vivido, mientras vivas vive contento.

2 Filosofias: a mi punto de vista creo que hay dos grandes tipos de filosofias: una de ellas se dedica a buscar los origenes de la vida , del universo y de la exitencia como tal, muchos "por que?" y "para que?", creo que es extremista, se dedica a buscar el inicio y el final, busca un patron que nos "rige". la otra podria ser al natural, vivir la vida con plenitud, con altas y con bajas, siendo consientes de que no somos perfectos, considerar que tal vez no es necesario saber el origen ni el final, con religion o sin religion,vivir la vida, y no desperdiciarla buscando respuetas a incognitas existenciales basadas en la falta de autoconocernos. El hombre que hace filosofia, es una persona profunda, pero aveces creo que entre mas se le dedique tiempo a filosofar,es mas facil perderse en el conocimiento y se olvide de vivir.

Me encantaria crecer en la filosofia,hace unas 3 semanas empeze a leerla y me parece indispensable en nucestra vida.