Pasar al contenido principal

La Re-blog-lución.

Sobre el futuro de las bitácoras desde su prehistoria.
Se dice que vivimos en la galaxia internet, término de Manuel Castells, y poco a poco voy entendiendo la importancia de las bitácoras, y las consecuencias que tienen en la gestión y utilización de la información. Nos guste o no, las leamos o no, se han convertido es una forma alternativa de informarse con una serie de particularidades que la separan del resto de "medios de información" (a lo mejor habría que decir desinformación) habituales. Para muchos puede ser un fenómeno desconocido, pero, como dice José Luis Orihuela, muchos tampoco se dieron cuenta de las consecuencias que después se derivarían de la imprenta de Gutenberg. Precisamente por todo el potencial que entra en juego, es urgente una reflexión multidisciplinar al respecto, pues son muchos los puntos de vista que se interrelacionan. Si en internet se gestiona información, también se gestiona, por tanto, cultura. Por eso, los planes educativos o tecnológicos no deben conformarse sólo con un aumento de conexiones a la red. Tan importante como navegar es saber seleccionar qué paginas se visitan, no ya por su contenido, sino también porque al navegar o al leer una anotación invertimos un tiempo que queremos aprovechar. Reaparecen viejas preguntas que se han planteado ya muchas veces: ¿Qué es información" ¿Cómo ser capaz de separar (de criticar) aquel conocimiento que merece la pena del que no lo merece" Y no sólo con fines educativos, sino también con fines prácticos o sociales (de todas formas la educación debe ser también una mejora social, ética y política). Orientar y canalizar una reflexión (filosófica en lo que a nosotros nos toca) sobre internet y su uso puede tener profundas consecuencias éticas, porque si internet (y también las anotaciones diarias de las bitácoras) puede servir para difundir cultura e información valiosa, y si la ignorancia y el dogmatismo son grandes enemigos del progreso social, lo que hacemos aquí todos los días (vosotros y nosotros) tiene más importancia de lo que parece, pues servirá, al menos, para fomentar el pensamiento crítico, la reflexión y la argumentación. Trayendo por lo pelos (¿o quizás no tanto")una expresión de Kant, escribiendo una bitácora, o participando en ella, podemos hacer un uso público de la razón...