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La retirada de Alonso Quijano

¿Escriben los autores a sus personajes o es justamente al revés?
"Cansado de aventuras y derrotas, se retiró en busca de una vida tranquila. En su sosiego, mientras se curaba las heridas del alma, convencido de que afrontaba ya la última batalla de su vida, escribió la historia del personaje que le haría inmortal: Miguel de Cervantes. ¿Era esta su victoria""

Sir Arthur Conan Doyle escribió a su madre diciéndole que quería matar a su personaje Sherlock Holmes, porque éste, estaba arrebatándole su mente. De hecho, su personaje lo presionó tanto que acabó matándolo. Eso sí, lo realizó, en el mayor acto de cobardía y en flagrante delito, a través del profesor Moriarty en la historia que lleva por título: “El problema final” (sugerente y aclaratorio título). Pero Sherlock Holmes, el más sagaz e inteligente de las realidades ficticias (ficticia sí, pero realidad, también) no aceptó ese destino como definitivo. Y qué es lo que hizo tan insigne personaje. Pues, y en otra de sus tantas muestras de superior inteligencia, usó de los lectores para que éstos, y ante sus quejas, obligaran a Sir Conan Doyle a devolverle su vida, injustamente arrebatada, en la obra que lleva por título: “El regreso de Sherlock Holmes”.