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Los ensayos de Montaigne

Recomendación de una de las grandes obras de la historia de la filosofía
Miguel de MontaigneAlguna vez han salido por aquí, de una forma más o menos indiecta, los efectos terapéuticos de la filosofía. Nombres y obras se pueden dar muchos, y más desde que de un tiempo a esta parte se ha puesto muy de moda el movimiento de la asesoría filosófica. Pero mucho antes de que los norteamericanos vinieran a descubrir que la filosofía puede traer beneficios a la vida personal han existido ya hombres que, en un momento de su vida, deciden retirarse de la vida pública, y entregarse a una privada serenidad de la que disfrutar. Y hay quienes adoptan la escritura como terapia, sin necesidad de llamarla así, sin la urgencia de que todo tenga un nombre lo más científico posible. A veces la lectura de estos autores resulta también terapéutica. Algo de esto le debió de ocurrir al autor de la obra que nos ocupa. Michel de Montaigne se retiró a su castillo antes de cumplir los cuarenta y allí se dedicó a una de las ocupaciones con las que más disfrutaba: escribir. Derramar frases por aquí y por allí sin preocuparse demasiado de su trascendencia, sin necesidad de haber realizado eruditos estudios previos. Hablar de lo que se vive, de lo que piensa y de lo que interesa. Como dicen algunos: sin más.

Los azares del destino han querido convertir al que esto hizo en el padre de todo un género literario y filosófico: el ensayo. Y no menos importante: es uno de los filósofos de referencia del renacimiento francés, y uno de los representantes del escepticismo expresado en su famoso lema: ¿Qué se yo". El caso es que Los ensayos de Montaigne son una lectura más que recomendable, tanto para aficionados a la filosofía como para aquellos que no lo son. Basta con disfrutar de la lectura para Montaigne merezca la pena. Su forma de hacer filosofía huye del academicismo. No es que montaigne careciera de formación o no citara (los clásicos aparecen y reaparecen entre sus ensayos) sino que simplemente da más importancia a la vida que pasa por el texto que al texto mismo. Huye de discusiones metafísicas y teóricas, y tan pronto habla de cuestiones triviales como aborda los límites del conocimiento humano, sin despegarse de un lenguaje cercano, casi familiar.

El único requisito que se le pide al lector dispuesto a disfrutar de los ensayos es la paciencia. El privilegio de quien se puede dedicar a vivir y escribir unido la tranquilidad de su retiro hizo posible que los ensayos crecieran y se multiplicaran, constituyendo una obra voluminosa que suele editarse en varios tomos. Algo que puede asustas al principio, pero que se agradece después, cuando se van pasando por los episodios de la vida de Montaigne y por sus reflexiones con la sensación de quien disfruta de excelente filosofía expresada en el lenguaje de todos. Al final, cuando se apuran las últimas páginas, puede uno quedarse con la pena de que el autor francés no escribiera un poco más, además de tener la sensación de haber tocado muchos temas filosóficos de calado. Si Russell decía que toda la historia de la filosofía no es más que notas al pie de la obra de Platón, podría decirse también que las humildes reflexiones de Montaigne atrapan en la vida las grandes cuestiones de la historia de la filosofía: ¿es exagerado decir que todo está en Montaigne". Si algún asiduo de esta página no ha pasado por Montaigne, que deje de leer esto y se pase a los ensayos. Saldrá ganando con creces.

Muy bonita nota y tiene razón. No los he leído todos porque cuando estudiaba francés no era capaz de hacerlo. Hace unos meses en París, volví a leer algunos de sus ensayos sentado en la terraza de Deux Magots en la Plaza Sartre-Beauvoir y son fantásticos esos ensayos. Qué bueno encontrar un sitio on line donde no se hable de sexo. God¡ Volveré. Igor Kovacs Vladimirov.

Hace poco que me lo compré en la edición de cátedra, de pasta dura, en un volumen. Ahora sólo hace falta que me ponga con él, que es lo que vale.

Excelente reseña sobre la obra. Había oido hablar de los Ensayos de Montaigne en mi época de instituto sin darle mayor importancia. Pero en estos momentos estoy leyendo El cuaderno Gris de Josep Pla (una excelente y recomendable obra) y cita textualmente : "Los ensayos de Montaigne me hacen un efecto placido, sedante; me dan un reposo delicioso. Encuentro a Montaigne de una gracia casi ininterrumpida, lleno de continuas e inagotables sorpresas". Este comentario de Pla ha hecho que me ponga a buscar comentarios y opiniones de la obra. La verdad que parece una obra bastante extensa, pero intenteré leer alguno de sus ensayor. Gracias por la información