Mayormente
Cito de memoria: “Según algunos científicos, la memoria está compuesta, mayormente, de varios tipos de memoria”. Respuesta (palabra arriba o palabra abajo…) de un alumno de bachillerato (por otro lado un buen alumno) a una pregunta en un examen de psicología. Únase a esto la siguiente anécdota: presentación de un trabajo en una escuela de ingeniería. Entre los 3 alumnos que lo presentan, la profesora pregunta a uno de ellos: “¿Quiénes han trabajado más para sacar todo esto adelante?”. Respuesta inmediata del alumno: “Mayormente, ellos dos”. Todo esto podría tener su gracia si no fuera porque ambos son casos reales, separados en el tiempo menos de un mes. La invasión terminológica de [1] Los Serrano ha sido imparable: apechugar, recenar, ser un trucha (de libro, añaden a veces), palomo cojo o gavilán cansino. Y las dificuntades son dobles: empiezas a tener un problema, y de los gordos, tanto si ves los serrano, como si nos lo ves. Problemas distintos, es verdad, pero problemas al fin y al cabo.
Y es que a uno le gusta enterarse cuando queda con los amigos y empiezan a “serranear”. Los términos de los guionistas se cuelan en todas las conversaciones. Al principio, uno no se corta en preguntar qué significa cada cosa, pero luego, cuando se comprueba que todo el mundo “controla” sobre el universo semántico de Los Serrano, pues empiezas a sentirte un bicho raro. Claro, siempre te queda un consuelo: si te enfadas o piensas que eres un idiota sin cultura televisiva, los amigos, los amigos buenos y de verdad, se te acercan y te dan lo único que pueden darte en esos momentos: “presencia de ánimo”. Que no es mucho, pero sí todo que te puede dar un seguidor de Los Serrano en esos momentos. Peor sería que se te pusiera un trombo en la merienda, que tuvieras todo el bote acumulado o que se oyeran coros (o al mismísimo [2] Orfeón donostiarra) de que te vas a inmolar. Porque al final, uno sigue con cara de tonto, sin saber muy bien de qué se está hablando. Demasiado tarde para cambiar de amigos. Pero peor todavía es tener que engancharse a Los Serrano por su culpa, ¿no os parece?
Además, como os decía antes, hay un segundo problema. Y es que la cosa no estaría tan mal, si sólo algunos de mis amigos metieran “morcillas” serraneras de vez en cuando. Lo trágico del asunto es que la epidemia se ha generalizado. Sé de quien se lo graba para poder ver el partido de la Champions, y no perderse en capítulo de turno de su serie favorita. Como dicen por ahí: “hay gente pa tó” (también los hay que leen libros de filosofía y nadie dice nada). Pero lo que sí es un problema es el deterioro lingüístico al que se llega. No está mal decir, entre bromas, “mayormente”, pero sí escribirlo en un examen, o decirlo, como si tal cosa, en la defensa de un trabajo universitario. Terminamos empobreciendo tanto nuestro vocabulario, que al final nos quedamos sin recursos. Hasta el punto de que gente que no ve la serie (el alumno cuya frase comienza la anotación juraba que no veía Los Serrano, sino [3] Aquí no hay quien viva…) se contagia de los que sí la ven. El maltrato lingüístico se generaliza, sin que nadie pueda hacer nada por evitarlo. Sin miradas sucias y sin circunvalaciones: ¡¡¡Salvemos nuestro lenguaje!!!
Anotacion impresa de Boulé: http://www.boulesis.com/boule
Enlaces que aparecen en esta anotación:
[1] Los Serrano: http://www.losserrano.telecinco.es/
[2] Orfeón donostiarra: http://www.orfeondonostiarra.org/
[3] Aquí no hay quien viva: http://www.antena3.com/aquinohayquienviva/
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