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Million dollar baby

La vida y la meditación sobre la muerte

Carátula de Million Dollar BabyCualquier espectador de un combate piensa que el objetivo del boxeo es golpear al oponente. Hay uno más importante y prioritario: no ser golpeado. O al menos así lo ven dos de los protagonistas de la película que traemos hoy a colación. Las maneras de boxear son también formas de vivir: hay quienes van a exprimir su tiempo y otros que intentan que el tiempo no les exprima a ellos. Vivir hacia adelante, tratando de disfrutar al máximo, o protegerse de los posibles golpes, poniendo todas las condiciones a nuestro alcance para evitar el dolor y el sufrimiento: vivir a la defensiva. Los antiguos solían decir que la vida es una meditación de la muerte, y esta idea ha encontrado siempre una respuesta inmediata: no es vida la de aquel que está pensando en que puede perderla, en lo que vendrá después o en el significado de la muerte. No hay manera de boxear si pensamos únicamente en defendernos y esquivar los golpes: la vida y el boxeo consisten en un cálculo de riesgos. Exposición, ataque y defensa. Lo mismo en la calle que subido en un cuadrilátero.

A primera vista, Million Dollar Baby es una película triste. El giro inesperado que se produce avanzada la película deja al espectador noqueado: ir acompañando las evoluciones de la protagonista, su ascensión a lo más alto del boxeo, para que luego todo eso quede truncado. Puede que no sea tanto un aspecto de la película, si no de nuestra manera de mirar: nos quedamos sólo con el final. Podemos ver un auténtico dramón con final feliz, y diremos que es una película que transmite optimismo. Ocurre en Million dollar baby justamente lo contrario: se pasa de la mayor gloria deportiva y personal a una situación complicada, no sólo física, sino emocionalmente. Puede que no haya golpes más duros que los emocionales y descubrir que el afecto familiar está construido sobre la cuenta corriente puede ser más duro que sufrir una penosa enfermedad. Somos nosotros, hasta cierto punto, los que convertimos la historia en una tragedia, quizás empujados por nuestras propias experiencias.

Se podría interpretar toda la película como una reflexión sobre la vida y la muerte. La propia protagonista ofrece al final algunas reflexiones interesantes al respecto: morir prematuramente habiendo disfrutado la vida puede ser preferible a una vida larga y miserable. En cierta manera hay una contraposición entre el papel interpretado por Clint Eastwood y el de Hillary Swank: el entrenador experimentado y de edad que lleva una vida marcada por el miedo y la precaución provocados ambos por el accidente de uno de sus pupilos. Por otro lado, la mujer que empieza a boxear tarde, movida por la necesidad y que llega a vivir en carne propia lo máximo que se puede lograr en ese deporte, gozando de oportunidades que jamás hubiera soñado de no ser por el boxeo. ¿Cuál de las dos es preferible" Probablemente no hay respuestas definitivas a esta pregunta. Convertir la muerte de cinco minutos en el tema central de una película de más de dos horas es quedarse sólo con una parte de la historia: es como asumir que no hay tema más adecuado para el filósofo (o para el hombre de a pie) que la muerte. ¿Cómo afecta la idea de morir algún día a la manera de vivir" ¿Cómo y cuánto hemos de pensar alrededor de la muerte" ¿Es posible que la vida deje de merecer la pena" ¿Debido a la enfermedad o al abandono" Algunas preguntas para el debate a partir de la película...

Hay algo que no me pareció creible en la película (que por otro lado me parece muy interesante): el cambio en el caracter de la protagonista. En la primera parte es una mujer paciente, esforzada, trabajadora, sin miedo a nada y que no se rinde nunca. Por lo visto esto cambia con el accidente que la deja postrada. Se acabó la paciencia, el esfuerzo constante, su deseo de superación. Se acabó todo eso y creo recordar que desde el primer momento la protagonista se rinde a la muerte. Dice que ya no podría vivir sin escuchar los gritos del publico vitoreándola por su éxito. ¿No había vivido toda su vida anterior así? ¿No había vivido toda su vida luchando? ¿Por qué ese espíritu luchador desaparece como por ensalmo con el accidente? No parece psicológicamente creible. Desde luego la reflexión sobre la eutanasia (la de la película) le da cien vueltas a la de "Mar adentro".

¡Saludos! El cambio en la personalidad de la protagonista se produce tal y como señalas. Una posible explicación es que quizás, por primera vez, haya sido derrotada, es decir, no se siente capaz de seguir luchando. Este desánimo está en la base de las personas que prefieren dejar de vivir a seguir haciéndolo en condiciones que consideran indeseables, por mucho que hasta entonces hayan vivido luchando y enfrentándose al mundo. En mi opinión hay una diferencia entre la vida de la protagonista antes y después del accidente: en su opinión podía hacer algo para cambiar su vida cuando estaba en la miseria, pero no podía hacer nada para curarse cuando estaba postrada en la cama.