OT en la enseñanza: empiezan las oposiciones
Desde hace décadas, la televisión ha “popularizado” (y explotado) el concepto de concurso. Concursos “míticos” son, por ejemplo, el [1] Un, dos, tres o [2] El precio justo. El asunto es que cualquier persona podía enviar su carta y ser seleccionado para llevarse el apartamento, el coche o una lata de judías. En los últimos años se han puesto de moda los concursos en los que presuntamente se pone en juego algún tipo de valía personal: desde [3] Gran hermano hasta [4] Supervivientes, pasando por los más recientes de [5] Fama o el repetitivo [6] Operación triunfo. La televisión logra convertir la competencia (y la competición) en espectáculo capaz de enganchar a varios millones de personas. Sin embargo, hay un campo inexplorado en el que aún no se han atrevido a meter las cámaras: el concurso oposición. Hoy mismo tienen una oportunidad perdida, ya que en muchas comunidades tendrá lugar por la tarde la presentación y el primer examen de la prueba.
Cualquiera que haya pasado por un proceso de oposición para ser profesor sabe que se trata de una prueba de conocimientos académicos, pero también de una prueba de resistencia psicológica. La cantidad de papeles que hay que entregar (a veces por duplicado y en varios momentos del proceso) es incomprensible, y las diferentes pruebas que se plantean no tienen ningún tipo de correspondencia con lo que después se va a realizar en el aula. Se exige un dominio en la materia absurdo en comparación con el nivel del sistema educativo. Se valoran habilidades memorísticas y no se demuestra la capacidad de enseñar. Escribir un examen, acudir días después a leer lo escrito ante un tribunal que soporta sesiones de 8 o 9 horas viendo cómo pasan decenas de personas que leen largos textos sobre temas específicos. El bostezo es inevitable. Contaba Emilio Lledó en una conferencia lo teatral y absurdo de una oposición. En su caso se trataba de las de catedrático: había que “aparentar que se sabía o, más aún, que se dominaban todos aquellos temas sobre los que sólo después, en algunos casos, empecé a saber algo” (la cita no es textual, pero casi). Quizás muchos de los que aprueban no sepan, pero sí sean capaces de “hacer que saben” o “aparentar que saben“.
La “encerrona” (antes defensa pública de un tema, ahora de una unidad didáctica) tiene una estructura cerrada y ritual. Profesores que no ponen precisamente “alma, vida y corazón” en la elaboración de su propia programación se trastocan tribunal y han de valorar la que presentan los diferentes candidatos. Eso sí: es el único momento del curso en el que la programación se convierte en algo más que un mero trámite burocrático. La oposición a enseñanza secundaria es un proceso largo, tedioso, aburrido e ineficaz. Deja fuera a profesores valiosos, que durante el curso tienen una plaza como interinos y demuestran su saber hacer, y permite el acceso a más de uno que en su primer año de docencia demuestra que las aulas no son lo suyo: profesores que dan problemas en los centros y terminan enfrentados a sus propios compañeros. O también aquellos que por falta de habilidades emocionales son incapaces de hablar con los alumnos (por no hablar de quienes no quieren ser docentes y al final del año en prácticas pasan a mejor vida… “sindical”). Está muy claro: a fin de cuentas, delante tienen a un profesor de secundaria, que bastante tiene con ocuparse de sus clases, sus alumnos y los cambios legislativos. ¿Acaso no estaría mejor meter unas cámaras, llevar a Risto Mejide, y que los alumnos puedan elegir a sus futuros profesores enviando un SMS con el nombre del elegido? Al menos así podríamos cobrar una pasta en derechos televisivos.
Anotacion impresa de Boulé: http://www.boulesis.com/boule
Enlaces que aparecen en esta anotación:
[1] Un, dos, tres: http://www.angelfire.com/emo/concurso123/index.html
[2] El precio justo: http://es.wikipedia.org/wiki/El_precio_justo
[3] Gran hermano: http://www.telecinco.es/granhermano/
[4] Supervivientes: http://www.telecinco.es/supervivientes/
[5] Fama: http://www.cuatro.com/fama/
[6] Operación triunfo: http://www.telecinco.es/operaciontriunfo/
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