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¿Para cuando el periodismo educativo?

Alrededor de las noticias educativas en los grandes medios

Imagen de cabecera de un telediarioEso de que el periodismo sea el cuarto poder no es ninguna tontería. Podríamos interpretarlo, incluso, en el sentido de Foucault: igual que el poder político "produce" ciudadanos (sujetos sujetados, agarrados por las ideas que es donde más duele) los medios de comunicación crean no sólo al ciudadano, que para eso están aliados con el poder político, sino también la realidad misma. Un caso bien sencillo y concreto es el siguiente: las noticias educativas. La semana pasada varios medios nos "sorprendieron" a todos con una noticia de calado, algo que nadie conoce: la iniciativa valenciana de informar a los padres por SMS y por Internet. El invento era "revolucionario" se nos decía: se podría estar al tanto en tiempo real de las faltas y notas de los alumnos. ¡Guau! Menudo notición. sobre todo si lo hubieran comentado hace cuatro o cinco años que si mal no recuerdo es el tiempo que se lleva utilizando la informática de gestión como herramienta indispensable en los centros. Cada comunidad tiene su sistema, ciertamente. Pero todas vienen ofreciendo desde hace mucho tiempo este tipo de servicios. ¿A qué viene tanta novedad" Bien sencillo: los que nos informan están desinformados.

Pero esta desinformación no es nueva: hace meses anunciaban en las noticias de cierta cadena afín al gobierno que los inspectores valencianos iban a poder entrar en clases de EpC para valorar la tarea de los profesores. Algo inaudito que iba a ocurrir, literalmente, "por primera vez desde el franquismo". Difundir este tipo de información es auténticamente vergonzoso: cualquier docente de la enseñanza pública sabe que si lo desea el inspector puede acceder a sus clases, sin que eso sea visto como un acto dictatorial. Muy al contrario: democrático, pues de lo contrario los profesores convertirían sus aulas en reinos de taifas. Del tema de la ciudadanía mejor no hablar: lo que han esparcido los medios, tanto de uno como de otro bando, ha sido mayoritariamente interesado y demagógico. Cada vez que hay nuevo sistema educativo surgen las noticias falsas: que si se regala el título que si se evalúa de tal o cual manera... y de fondo, como tema recurrente, la discusión vacía del crucifijo en las escuelas, que trata de mostrar lo excepcional como normal: hace años que los crucifijos han desaparecido de la aplastante mayoría de institutos públicos. Y la pregunta de fondo es: si no tienen ni idea de lo que están hablando, ¿por qué no piden a alguno de los periodistas que se especialice en temas educativos y pueda así hablar con criterio"

El daño que hacen al sistema las noticias educativas no es menor, si tenemos en cuenta que más de uno se forma ideas al respecto sólo a través de lo que dicen los medios. Así, si no se tiene contacto directo con un instituto, es fácil pensar que los centros educativos de hoy son lugares de agresividad y violencia. O al revés: puede uno leer las noticias en las que los responsables educativos ofrecen estadísticas que son falsas. Ellos mismos saben que la realidad de los centros no está recogida en esas cifras, ni en lo referente al fracaso escolar, ni al absentismo y mucho menos en lo tocante a la convivencia. Se trata, en definitiva, de la estrategia de la confusión: hablar por hablar mostrando un falso interés por aquello de que se está hablando. Da risa ver a los medios "progres", "críticos" o "conservadores" informar sobre educación, tomando como única referencia aquello que les pueda dar la razón para respaldar o criticar el sistema, convirtiendo una experiencia o hecho particular en ley universal. El sistema educativo debe promover el pensamiento crítico, la honestidad intelectual y la autonomía. Justamente aquello que ningún medio de comunicación está dispuesto a potenciar. Y mucho menos cuando se habla de educación. Por algo son el cuarto poder.