Política y utopía
[1]
Además de un género literario de honda tradición en nuestra civilización, la utopía ha venido siendo uno de los sueños del ser humano desde sus mismos comienzos. [2] Rafael Amor ha dicho alguna vez que llevamos desde Homero con la misma Odisea, y no le falta razón. Se hace difícil encontrar un solo tiempo en el que no haya habido quienes soñaron con un mundo mejor, un nuevo orden social en el que felicidad y justicia cobraran el sentido pleno que les corresponde a ambas palabras. Una propuesta un tanto amarga, en la medida que su propia formulación implica la imposibilidad de su realización. Una cosa es la utopía y otra la vida real, ¿o no?
A primera vista, podríamos pensar que la utopía nada tiene que ver con la política. Etimológicamente: lo que no tiene lugar no puede guardar mucha relación con el lugar público, con la polis. La política real y concreta parece desentenderse de las ensoñaciones. Todos los partidos ofrecen en sus programas diferentes propuestas, pero a nadie se le ocurriría incluir una utopía entre las mismas. Pensaríamos que un líder político que nos hable de utopías es un iluminado (reproche que se suele plantear a la [3] alianza de civilizaciones, por ejemplo), además de sospechar, como argumentan los liberales, que la implantación de la utopía correría el peligro permanente de caer en el totalitarismo. Al fin y al cabo, tendemos a pensar, el ser humano se encarga de estropear y emponzoñar cualquier modelo de utopía.
No obstante cabría pensar, por una vez, a contracorriente. Que la política se haya convertido en un campo tecnocrático de gestores y especialistas no impide que se pueda pedir también a los partidos un modelo de sociedad futura. No lo que se va a hacer con la inflación, el paro, el matrimonio homosexual, el aborto o la eutanasia. Por encima de las medidas concretas, se puede esperar de la política un plan a largo plazo, una meta que alcanzar. Una política que no consista en ir tapando agujeros y solucionando problemas, sino en plantear una forma de organizar la sociedad en la que valores como la justicia, la libertad o la igualdad se realicen de un modo pleno. La tensión entre utopía y política puede ser uno de los motores sociales, pero quizás sea también uno de los motivos para la desesperanza respecto a la realidad política en que vivimos. ¿Debería existir alguna relación entre ambos términos?
P.D: Y qué mejor utopía que la que nos pintó El Bosco en su jardín de las delicias ([4] fuente original de la imagen, tomada del museo del Prado)
Anotacion impresa de Boulé: http://www.boulesis.com/boule
Enlaces que aparecen en esta anotación:
[1]
: http://www.museodelprado.es/es/bienvenido/las-15-obras-maestras/ficha-obra/zoom/
2/obra/el-jardin-de-las-delicias-o-la-pintura-del-madrono/oimg/0/
[2] Rafael Amor: http://www.rafaelamor.com/
[3] alianza de civilizaciones: http://www.pnac.es/
[4] fuente original de la imagen, tomada del museo del Prado: http://www.museodelprado.es/es/bienvenido/las-15-obras-maestras/ficha-obra/zoom/
2/obra/el-jardin-de-las-delicias-o-la-pintura-del-madrono/oimg/0/
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