¿Queremos límites para el P2P?
?En el 2006 ya se prevén redes de intercambio de archivos absolutamente anónimas, donde será imposible saber quién descarga qué.? Lo decía David Bravo en una [1] entrevista realizada para el programa “La noche sin tregua”. Y la verdad es que dio argumentos muy convincentes para mantener programas como el Emule y similares, que permiten compartir archivos. La copia perjudica más a la industria que a los artistas, y ante los nuevos medios la difusión cultural tiene que hacerse más sencilla. Adaptarse en definitiva. Sin embargo, esta frase que apareció al final de la entrevista, me despertó cierta inquietud (quién sabe, seguramente injustificada). ¿Realmente es deseable poder intercambiar archivos de un modo completamente anónimo?
Yo no lo tengo tan claro. Los problemas derivados del anonimato ya han sido tratados [2] aquí otra vez. Y es que con el avance tecnológico puede abrirse un hueco bastante considerable a nuevas formas de organización de delincuencia. Poder intercambiar archivos de un modo anónimo es poder compartir películas, libros, discos? pero también información peligrosa, como el modo de construir bombas, o planes terroristas a gran escala. Supongamos que basta con conocimientos elementales de uno de estos programas para crear y compartir archivos, y permitir que, de un modo anónimo, se lo descarguen otras personas con los que comunicar a través del correo electrónico sería más peligroso. Y según contaba David, eso va a ser técnicamente posible. ¿Es socialmente deseable? ¿Políticamente deseable? ¿Y desde un punto de vista ético?
Organizar redes anónimas P2P es crear nuevas formas de difusión de cultura, pero también es dar cobertura a terroristas, pederastas o mafiosos, que encontrarán en la red el cobijo perfecto desde el que organizar todas sus operaciones. Al final, por mucho que la técnica permita el anonimato, se tomarán medidas como la que el pasado verano aprobaba la UE respecto a los teléfonos móviles y la navegación por Internet. Someter a control todo este tipo de descargas. Y ahí tenemos que estar bien atentos los usuarios de la red, para que no vuelvan a mezclar churras con merinas: si compartir música, libros o vídeos a través de la red es legal, que siga siéndolo, y se pueda perseguir a aquellos que utilizan las redes P2P para ir en contra de la ley. ¿Veremos este tipo de situación en los próximos meses?
Anotacion impresa de Boulé: http://www.boulesis.com/boule
Enlaces que aparecen en esta anotación:
[1] entrevista: http://www.filmica.com/david_bravo/archivos/002835.html
[2] aquí: http://boulesis.com/boule/nota/393_0_1_0_C/
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