Sé quién va a ganar Gran Hermano
El interés que despertó aquel [1] gran hermano podría justificarse por la novedad. Todos sabíamos que no era, como se vendía por ahí, un “experimento sociológico”, y que, en realidad, nada revelador iba a ocurrir delante de nuestras pantallas. Sin embargo, éramos vírgenes para los estos programas “surrealistas” (¿por qué llamarlos “realities” cuando el surrealismo se ha convertido ya en una teoría clásica?). Sea como fuere, el caso es que parece que el inventó cuajó, o al menos así lo podemos deducir del hecho de que ya estemos en la edición número siete. Éxito de público y de presencia en nuestros medios: una cadena dedicada a ello casi las 24 horas del día, y además una gran presencia en el cásting. A mí, los datos prepotentes de las televisiones siempre me parecen parciales: si hay 5 millones de personas que ven Gran Hermano, eso significa que, afortunadamente, hay más de 30 millones que no lo ven. Pero sobre esos, nadie dice nada.
Lo mismo se puede decir de las diversas “selecciones de personal” (ellos las llamas “castings”). Si se presentan 600.000 personas, por decir un número, las cifras parecen nublarnos la vista, cuando hay una inmensa y aplastante mayoría que ni se presenta (más de 40 millones), ni lo ve habitualmente (más de 30 millones). Sea como fuere, hoy me he puesto a escribir en plan vidente, y para todos los que podáis estar interesados, os voy a dar el nombre del ganador. Pero antes, por aquello de la emoción, prefiero dar algunos datos descriptivos, para ver si lo adivináis. Para empezar, se trata de una persona que no tiene muchas cosas que hacer en la vida. Hubo oportunidades pasadas, que se escaparon o bien por falta de iniciativa o voluntad, o por tantos azares de la vida humana, que a veces le llevan a uno a tener “taitantos años”, como decían también en la tele, y a no tener ninguna expectativa. Quizás le hubieran gustado miles de cosas, pero a ciertas edades ya no se puede elegir. Y en este callejón sin salida, la persona de la que os hablo no encontró otra alternativa para su vida que esa: presentarse a Gran Hermano.
Además, carece de sentido de la vergüenza o el ridículo. Quizás lo tuvo alguna vez, pero en según que momentos es algo que se pierde. Una mera cuestión de supervivencia. Emocionalmente inestable, dispuesto con la misma rapidez a la bronca y al abrazo, a la risa y al llanto. No tiene demasiadas aficiones, al menos no de esas que a uno le absorven y que puedan llegar a dar sentido a lo que hacemos todos los días. Algo hacen, en su tiempo libre, sí, pero más que nada por llenarlo. Hace ya tiempo que su facultad de disfrutar quedó dormida. No cree que valga para mucho, y por eso ha decidido acudir al único lugar en el mundo en el que la gente que no tiene ninguna cualidad especial sale adelante: la televisión, y particularmente este programa. Una opción de supervivencia. Necesita dinero, y, por qué no, recibir ese apoyo de la gente que sustituya al que perdió hace un tiempo. Reconstruirá su autoestima, su ansia de fama y de popularidad, y a poder ser, también su cuenta corriente. Dominará por unos meses toda una cedena, saldrá en noticias y revistas. Ésta es la persona que va a ganar gran hermano. Ahora el nombre se lo ponéis vosotros.
P.D: algo funciona mal en una sociedad capaz de producir gente dispuesta a participar en este tipo de concursos.
Anotacion impresa de Boulé: http://www.boulesis.com/boule
Enlaces que aparecen en esta anotación:
[1] gran hermano: http://www.portalmix.com/granhermano/fichas/
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