Política y metafísica
Una de las conclusiones de la Crítica de la razón pura de Kant es las cuestiones propias de la metafísica jamás encontrarán una respuesta definitiva y universal. Cuando la filosofía se interroga sobre la realidad, tiende a pensar en el vacío, y a plantear tesis que son tan defendibles racionalmente como su opuesto. Según Kant, por ejemplo, tenemos los mismos motivos para pensar que hay un ser necesario como para pensar que no los hay. Lo mismo podría decirse respecto al origen y finalidad del universo. Dicho en palabras sencillas: la razón patina cuando se enfrenta a interrogantes que sobrepasan su capacidad. La idea merece la pena en tanto que fija límites y nos previene respecto al malgastar esfuerzos en tareas imposibles de realizar. Quizás esta idea se pueda aplicar a una realidad bien cercana y que en los últimos tiempos vive rodeada del descrédito y la desconfianza: la política. Asistir a cualquier argumentación de tipo político es, en cierta forma, actualizar la reflexión kantiana. Quién sabe si nos estaremos enfrentando, sin saberlo, a una nueva imposibilidad de la razón.


