Ecos de la selección natural
La feria de la cultura ha puesto sus ojos sobre Darwin y el segundo centenario de su nacimiento. Lo fascinante de la teoría de la evolución es su sencillez: cuando hay problaciones de seres vivos que exceden los recursos disponibles, sólo los mejor adaptados sobreviven. Los estudios que respadan la teoría y los detalles de la misma (así como el posterior desarrollo de la genética) son mucho más complejos y aún hoy existe controversia científica en torno a ciertos aspectos de la teoría. Sin embargo, el núcleo central asombra por su maravillosa simplicidad. A esta característica hay que añadirle otra: la fecundidad de la intuición darwiniana, su capacidad para ser exportada y aplicada a otros campos de investigación. La idea de selección natural es un buen ejemplo de interdisciplinariedad: de una forma más o menos manifiesta mantiene relaciones con otras disciplinas, y ha sido aplicada a campos muy diversos, algunos de los cuales comentaremos a continuación. Seguir leyendo…


