Dime lo que escuchas…
Contaba Aristóteles que la música influye en el estado de ánimo. No sólo eso: en su opinión, cada uno de los estilos musicales se adaptaba mejor a unas u otras circunstancias, dependiendo de la finalidad buscada en cada caso. Hay un tipo de música para cada momento: hay música para la guerra y para la paz, melodías para el amor y el odio, canciones para diferentes momentos de la historia. El caso es que la idea aristotélica ha encontrado buenos defensores a lo largo de la historia. Sus resonancias religiosas y místicas han dado lugar a múltiples expresiones en el tiempo, y cuando la sociedad se ha ido alejando de la influencia de la religión la música ha seguido jugando un papel indiscutible: baste citar el romanticismo como uno de sus ejemplos, o las consecuencias políticas de más de una creación musical. No hace tanto que se ha acusado al rock de ser música satánica, y no faltan por ahí quienes se dedican a escuchar canciones al revés para descubrir ocultos mensajes orquestados por mecanismos de poder. Quizás podamos adaptar el refrán: “Dime lo que escuchas y te diré quién eres”.



Cotinuamos con la entrevista que comenzábamos ayer. Si ayer intentábamos conocer el fenómenos del rap, hoy lsa preguntas se centran en la situación del rap en España y su lugar dentro del panorama musical y cultural, para terminar abriendo boca con su posible relación con la filosofía y la educación. La primera pregunta es la siguiente: