Palabras que se lleva el viento
El debate sobre el valor de las bitácoras como fuente de información y lugar del conocimiento cuenta ya con cierto recorrido. Proponer temas a través de anotaciones, ampliar los de otras bitácoras, enlazarse entre sí… en fin, todas esas cosas que los grandes defensores de la red consideran las bases del conocimiento digital. En los últimos meses me ha ocurrido algo curioso y llamativo: he encontrado anotaciones en bitácoras (algunas de ellas de profesores) que días después, cuando he pretendido enlazarlas, habían desaparecido. No sé los motivos ni soy quien para juzgarlos, pero esto me ha hecho preguntarme no sólo por la estabilidad, fiabilidad y garantía de todo lo que mueve la red sino también por los que contribuimos a tejerla.


