Jugar con la ignorancia
Tiempos modernos: la crítica se extiende y el argumento de autoridad se rompe. Autonomía y pensamiento libre. Una humanidad emancipada, capaz de marcar el rumbo de su vida. Si este tipo de expresiones te han causado cierta risa es que algo estamos haciendo mal. Supuestamente las ideas de las dos primeras líneas recogen, de un modo general, algunos de los ideales que nuestra sociedad viene buscando desde los tiempos de la Ilustración. No son pocos los obstáculos que debilitan este deseo y ahora mismo tenemos un caso bien claro: la gripe A. La polémica en torno a la enfermedad no ha parado de crecer desde que nos llegaron las primeras noticias. La última cuestión caliente está en la vacunación. Es curioso cómo los mensajes que recibimos del ministerio contradicen a otras voces que también tienen su lugar en los medios de comunicación. Si a esto le unimos lo que se cuenta por la calle (¿con qué criterios aceptamos o rechazamos las “habladurías”?) y las actitudes, por ejemplo, de los profesionales sanitarios, tenemos un explosivo cóctel filosófico: todo un símbolo de la sociedad científica y emancipada que promulgaron los ilustrados.


