Hasta que el cielo se desplome sobre nuestras cabezas
Esta era uno de los ¿irracionales? temores de Astérix y los suyos. Como para partirse de risa, sobre todo si lo leemos desde los actuales ojos que nos presta la ciencia. El conocimiento del hombre de la naturaleza ha crecido tanto, que hoy sabemos que el cielo no tiene por qué desplomarse sobre nuestras cabezas. La ciencia y la tecnología nos ayudan a prevenir catástrofes naturales y a modificar cursos de la naturaleza que podrían resultarnos perjudiciales. Sin embargo, hay una ciencia que me parece especialmente significativa cuando hablamos del dominio del hombre sobre la naturaleza: la meteorología. No en vano el tan discutido cambio climático (ver también en Wikipedia) es una muestra más de nuestra dependencia de la naturaleza Seguir leyendo…


