Nivel educativo y fracaso escolar
Una de las expresiones más empleadas por el discurso educativo (sin importar que sea “oficial” o “alternativo”) es la de “nivel educativo”. Entre las ideas más extendidas está también la que acusa a la L.O.G.S.E. de haber reducido drásticamente el “nivel educativo” del país, y de estar en el origen del desorbitado índice de fracaso escolar de nuestro país. Habría que decir, para empezar, que no se sabe muy bien qué es eso del “nivel educativo”: de una manera difusa parece referirse al grosor de los libros, a la cantidad de conocimientos teóricos estudiados, a los criterios de promoción y titulación o a otras cuestiones más o menos secundarias. A veces, de hecho, oir a algunos compañeros hablar del bajo nivel educativo de nuestro sistema parece ser sinónimo de “cómo han bajado el número de horas semanales de mi asignatura” o “en qué lugar han quedado las asignaturas de mi departamento”. Pero dejemos de lado intereses particulares: uno de los mayores lugares comunes del discurso educativo consiste en culpar al bajo nivel educativo del fracaso escolar.


