P&C: De la libertad de cátedra
Retomamos hoy el debate que nos traemos entre manos en torno a la enseñanza pública y la concertada. Uno de los efectos del concierto educativo es que, en teoría, los colegios que se acogen al mismo se ven sometidos al mismo tipo de exigencias y requerimientos que los centros públicos. Desde hace relativamente poco, los colegios concertados se ven obligados también a elaborar programaciones que son revisadas por el servicio de inspección si es que se considera necesario. Un proceso similar ocurre respecto a los contenidos que se imparten: mientras que en un colegio privado es mucho más difícil llegar a controlar o saber qué están haciendo los profesores de las diversas materias, el concierto educativo implica necesariamente que un instituto público y un colegio concertado impartan, más o menos, los mismos contenidos. El estereotipo más común al respecto contradice esta obligación que en realidad afecta también a la enseñanza privada. La opinión más extendida afirma que en la enseñanza concertada se vigila para que no se expliquen ciertos contenidos, mientras que la pública sería una garantía de neutralidad y objetividad. Seguir leyendo…


