¿Es posible una “ética materialista”?
Hablábamos hoy en clase de la contraposición entre la teoría del diseño inteligente y la teoría mecanicista de Jacques Monod. Se abre un abismo entre dos concepciones irreconciliables: aquella que argumenta que la evolución está supervisada por algún tipo de ser supremo frente a la que estima que el azar y la necesidad, como conceptos científicos, son más que suficientes para dar una explicación completa de lo real. Al igual que en otras cuestiones, estamos jugando en un doble plano: el de la ciencia y el de la creencia. Por si todo lo anterior fuera poco, la discusión se enmarca en el tema de la ecología: la preocupación por nuestro entorno y la sensibilidad hacia los problemas ambientales es uno de los rasgos de nuestro tiempo. Hace tan sólo unas décadas, era impensable que hubiera cumbres internacionales sobre el asunto. La toma de conciencia es innegable, y la naturaleza entra a jugar como un elemento más a tener en cuenta dentro de las reflexiones prácticas, sea en el dominio de la ética o de la política. La ecología nos obliga a romper la distinción conceptual entre el ser humano y la naturaleza. Seguir leyendo…



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