La cultura de la incultura
La palabra cultura tiene tantos significados que nos permite jugar con ella hasta el punto de construir expresiones tan aparentemente contradictorias como la que da título a esta anotación. En uno de sus sentidos, la cultura es un compuesto complejo de tradiciones, costumbres, arte, leyes, formas de vida… Sus contornos son muy difusos y no es fácilmente definible, aunque sí pueden establecerse, por lo general, algunas características comunes. En otro de los sentidos, la cultura nos recuerda el cultivo y desarrollo personal, algo que podríamos llamar desarrollo de nuestras propias facultades, acercándonos a un modelo de ser humano. Así que nada impide pertenecer a una cultura, algo que prácticamente nos viene dado socialmente, con el cultivarse a uno mismo, con el “tener” o “no tener” cultura. Así que jugando un poco con la polisemia de la palabrita puede que no sea tan descabellado pensar que hoy vivimos en una especie de cultura de la incultura.


