¿Para cuando el periodismo educativo?
Eso de que el periodismo sea el cuarto poder no es ninguna tontería. Podríamos interpretarlo, incluso, en el sentido de Foucault: igual que el poder político “produce” ciudadanos (sujetos sujetados, agarrados por las ideas que es donde más duele) los medios de comunicación crean no sólo al ciudadano, que para eso están aliados con el poder político, sino también la realidad misma. Un caso bien sencillo y concreto es el siguiente: las noticias educativas. La semana pasada varios medios nos “sorprendieron” a todos con una noticia de calado, algo que nadie conoce: la iniciativa valenciana de informar a los padres por SMS y por Internet. El invento era “revolucionario” se nos decía: se podría estar al tanto en tiempo real de las faltas y notas de los alumnos. ¡Guau! Menudo notición. sobre todo si lo hubieran comentado hace cuatro o cinco años que si mal no recuerdo es el tiempo que se lleva utilizando la informática de gestión como herramienta indispensable en los centros. Cada comunidad tiene su sistema, ciertamente. Pero todas vienen ofreciendo desde hace mucho tiempo este tipo de servicios. ¿A qué viene tanta novedad? Bien sencillo: los que nos informan están desinformados.


