Soy un carcamal (tecnológico, claro)
Desde los comienzos de esta página se ha mantenido una distancia un tanto crítica respecto a las nuevas tecnologías. Los lectores habituales lo saben, y abundar en enlaces relacionados con el tema no merece la pena. Pero es que de un tiempo a esta parte voy encontrándome frases, datos, hechos… que provocan que esta alergia (por otro lado, tan propia de estos días) se acentúe. Mi pensamiento estornuda más que mi nariz y mi sentido común me pica más que mis ojos. Y no me estoy refiriendo al circo de “expertos” en TIC que subidos al carro de la industria cultural (charlas, conferencias, cursos…) van vendiendo humo de feria en feria, de universidad en universidad. Dejésmosles hoy descansar, y que sigan buscándose en paz sus próximos bolos. Hoy voy a hablar de dos fenómenos que, puestos a acuñar palabras yo también me atrevo, quisiera calificar de “integrismo digital” y de “sentimentalismo digital”. Y todo esto concretado en dos frases: “La pizarra del aula, tal y como la conocemos hoy, desparecerá de aquí a cinco años” y “no sabes cuánto admiro tu trabajo, eres una referencia para mí”. Ninguna de las dos literales, pero muy aproximadas a lo que se puede escuchar y leer por ahí. Seguir leyendo…


