Matrix: la trilogía
Hablar de Matrix y sus resonancias filosóficas después del muy recomendable libro de Concepción Pérez García (podeis visitar su página web para coger algunas ideas) es, en cierto modo, redundante pero como ha sido la película más votada allá vamos. Que la primera parte de la trilogía tiene una relación directa con el mito de la caverna está fuera de toda duda. O también, con la más moderna propuesta popularizada por H. Putnam en la que se nos habla de cerebros alimentados en una cubeta, viviendo en una realidad ilusoria. Deseo de autenticidad. Esta frase recoge, a mi entender, mucho de lo que ocurre en Matrix, como también mucho de lo que ocurre en nuestras vidas. Todos queremos ser felices, sí, pero no enganchados a una máquina. No dependiendo de sustancias artificiales. No enchufados a Matrix: somos libertad y no hay felicidad inducida. Sólo la vida que nosotros mismos conducimos es humana: por eso quitar la libertad a un hombre es robarle buena parte de su dignidad.


